jueves, 11 de junio de 2026

425. Amor.

Cuento: AmorPor Romel H. Zell.


- Va por el 205. Todavía nos falta un poquito. No te apures que es temprano.

La voz venía detrás de mí. Por el tono, parecía de una mujer mayor. Normal, ni estridente ni dulce. Normal. En ese momento no me llamó la atención. Estaba concentrado en la disposición de las pizarras que llenaban el local: ocho, pero una era sólo para recepción, supongo que de documentos. Foto: lacomarcadepuertollano.com

En las otras siete, intercalaban claves y números que, supongo, correspondían a gestiones de diferentes tipos. Un timbre más o menos discreto avisaba el cambio de número y la mesa que correspondía para la atención. Su sonido agudo posiblemente no lo captarían muchos de los ancianos presentes: ¡Clint!

Mi gestión era para obtener el cupón anual de transporte de la Comunidad de Madrid. Era casi el último día de entrega, el viernes 28 de diciembre. Así que solamente quedaba como laborable el 31, si no había huelga.

El amplio y cómodo local estaba lleno: personas mayores, algunas mujeres con niños, muchos de pie que,- como yo-, estaban recostados o sentados en el suelo esperando que alguno de los muchos asientos se desocupara, como me había tocado en suerte. La pierna me dolía, había caminado mucho y ya estaba inflamada. ¡Y lo que me quedaba todavía!

¡Clint! A-206. ¡Clint! R-10.

-No. Eso no es para nosotros. Ya estamos cerca, volvió a decir la que suponía una señora mayor.

¡Clint! A-207. ¡Clint! A-208.

- No. Todavía. No te desesperes. Espera un momento. Esto va rápido. Verás que pronto nos toca a nosotros.

Aquello me convenció de la falta de orientación al público y su exceso. En lugar de pedir el abono por e-mail o correo había tenido que concurrir dos veces al Consorcio de Transporte, a 50 km. de mi casa e invertido un día en cada viaje.

Creía haber ido preparado: el DNI de mi esposa, una autorización suya para pedir su abono, el dinero para pagar el de ambos, fotos: todo lo que se me ocurrió. ¡Pero los burócratas saben mucho más! ¡Apareció una planilla que ella debía rellenar con sus datos, firma y traerla junto con la autorización que previsoramente había hecho!

Además, debía ir al banco y ¡pagar en efectivo! el importe correspondiente de cada uno de los abonos solicitados. ¡¿Será posible?! ¿Pagar en efectivo, pedir recibo al banco? Pero, ¿en qué siglo viven? ¡Esta gente no ha descubierto la tarjeta de pago, la transferencia bancaria, Internet! ¡¡¡Siguen en la Edad Media!!!

¡Re-Dios! Es fácil explicarse la lentitud, las más de cien personas de todas las edades esperando, muchos “más mayores” con dificultades para oír, moverse, entender, como la persona que estaba preguntando todo el tiempo cuándo le llamarían. En estas reflexiones, sonó el timbre de nuevo:

¡Clint! R-11. ¡Clint! A-209.

Que no cariño! ¡Que no nos toca todavía! No te desesperes. Esto va rápido y ahorita nos vamos para la casa.

¡Ahora si estaba interesado! ¿Por qué daba tantas explicaciones seguidas la señora, a quién se las daba? Con tacto,- disimulo-, traté de ver quién o quiénes eran. Por la derecha no podía, por la izquierda tampoco. No pensaba levantarme, porque era evidente que estaban detrás de mí y tendría que volverme para verlos. No. No lo haría porque no deseaba pararme por la puñetera rodilla-pierna y su dolor.

La voz era dulce, en tono controlado, con mucho cariño dirigida a alguien que farfullaba algo que no entendía, muy bajo y estropajoso. Decididamente, tenía que ver quiénes eran. Simule un entumecimiento,- lo que no me costó gran trabajo-, me paré apoyándome en la garrota (bastón). Primero miré hacia un lado, después hacia otro y por fin, hacia detrás de mí.

Efectivamente, ella era una mujercita pequeña, muy modestamente vestida, con gafas y un sombrerito pequeñito también. No muy abrigada para aquel día del fin de diciembre, con 2º C. (35º F), casi congelación en la calle. Él era el doble de alto que ella. Debió ser fuerte cuando joven. Ahora tenía gruesas gafas y estaba encorvado, mirando hacia todos lados, como perdido.

Bueno, la investigación no me dijo mucho. No entendía porque él preguntaba tan seguido cuando las pizarras lo decían todo. En la entrada, había una máquina que te entregaba un ticket para la gestión que fueras a realizar. El recepcionista te ayudaba e indicaba la letra que debías pulsar para que saliera el comprobante con el número. Todo sencillo, menos la aglomeración, el desgaste físico y mental de muchos de los presentes.

Algunos tenían concentrada la atención en los móviles: jugaban con ellos; otros tenían e-ebook y leían tranquilamente. El vecino mío lo hacía en uno normal, de bolsillo. No entiendo cómo podía leer esa letrica tan pequeña pero él,- como los otros-, no levantaba la cabeza nada más que cuando sonaba el puñetero ¡Clint! para saber los que le quedaban por delante.

Realmente cómodo. Así pocos miraban a la señora con una muleta: estaba operada de un pie por el tipo de zapato abierto que usaba. Se apoyaba en un carrito mientras su niño jugaba por la sala. Además de ella, había varias ancianas de pie, cazando el primer asiento que quedará vació.

Volvió de pronto, con total claridad, el recuerdo quemado en la memoria de 60 años atrás: la vergüenza que me hizo pasar mi madre cuando tenía 15-17 años: ella dio el asiento a una señora mientras yo me hacía el tonto.

No podía esperar que alguien ofreciera un asiento a la operada; el recuerdo me impulsaba a levantarme y ofrecerle el mío, pero realmente no podía con el dolor de rodilla. Hice de tripas corazón y aguante. Como es mi costumbre, me puse a estudiar la “manada humana”.

Había de todo, como en botica. Una parejita acaramelada en la esquina como si estuvieran solos en una isla. Un poco pasados de rosca, pero eso es normal en estos tiempos. En la Recepción, un viejo estaba dando un escándalo porque no lo atendían. La empleada con paciencia y educación, le indicaba que esa no era la ventanilla que él tenía asignada, ni tampoco su número. Al final, el hombre, refunfuñando y no convencido pero vencido, aceptó sentarse y esperar.

¡Clint! A- 210. ¡Clint! A- 211. ¡Clint! R-12.

- No cariño. No es para nosotros. Tú tienes que venir conmigo cuando nos toque, por si hay que firmar algún papel. ¡No! ¡No te puedes quedar aquí! Vienes conmigo. La señora seguía hablando con voz controlada, en tono bajo, pero firme, imponiéndose a una voluntad que deseaba hacer algo diferente o no hacer nada.

En esa conversación oí el número que tenían: A-288. ¡Bingo! El mío era el A-287. Los vería de pie y, tal vez, podría comprender qué le ocurría al señor.

Aunque la atención y el lugar eran adecuados, para mí, absurdo lo que ocurría: por una gestión administrativa tan simple como comprar el abono anual de transporte había tenido que recorrer 100 Km, venir dos veces a este único sitio de atención para, por último, volver a donde Cristo dio las tres voces y nadie le respondió 2.

Tres buses y dos metros: ¡Casi nada! ¡Y eso mismo lo tienen que hacer cientos de madrileños! ¡Absurdo! ¡Qué pérdida de tiempo, gastos innecesarios! Que ocurra semejante dislate es sólo indiferencia, apatía administrativa, además de impunidad ante la opinión pública. Desde luego, como siempre, me estoy metiendo donde ya no debiera importarme, pero todavía corre sangre por mis venas. No aprendo.

Volviendo a lo nuestro: siguieron llamando y continuó la señora calmando a su acompañante, hasta que llegó mi número: A-287. Me levanté con bastante esfuerzo, ya predispuesto a que me dijeran que faltaba o sobraba algo, aunque había traído ¡hasta el pasaporte!, por si las moscas. Fui a mi ventanilla caminando despacio, dando tiempo que llamarán a la pareja del A-288, lo cual efectivamente ocurrió.

Ella resultó más pequeña todavía al lado de aquel hombretón ya decrépito y encorvado. Ahora vi claramente lo que le ocurría: Parkinson avanzado. Era todo un temblor el pobre hombre. Se apoyaba en ella más que en la garrota y, sin pretenderlo ni darse cuenta, le hacía daño con su peso. No importaba: lo guió entre niños y parejitas, jóvenes indiferentes y ancianos perdidos hasta su ventanilla, cercana a la mía.

¡Gran suerte! Ambos cumplíamos los requisitos administrativos. Nos aceptaron los documentos, el recibo, el formulario, esperamos un momento para que nos dieran nuestro abono y nos marchamos felices,- ella y yo porque él no se enteraba de nada-, para volver a nuestras casas. La mía a 50 Km. y, espero, que la de ellos más cercana.

Como soy curioso,- no cotilleo 3 -, quise ir al lado de ellos y ver hacia dónde se dirigían pero, como soy un inútil para el sentido de orientación, en lugar de entrar por la misma boca del metro que ellos lo hice por la contraria, con el resultado que los tenía en la acera del frente caminando lentamente.

Al verlos de esa forma, solos, desamparados, él dependiendo de ella, no pude evitar pensar en qué le ocurriría cuando no la tuviera a su lado, con su cariño permanente, su atención amorosa, su paciencia infinita… Foto: helvetia.zonalibre.org

Sin quererlo, me vi reflejado en esa pareja y en su amor. La tristeza me invadió al pensar en el inevitable futuro cercano, por ellos y por nosotros, pues mi compañera y yo tenemos mucho más de cincuenta años unidos. Sólo siento alegría y ganas de vivir a su lado. Sí, el amor es así: no importa el tiempo ni la belleza física. Mientras existe, merece la pena vivir, sino es por uno mismo, es por el que amamos. Eso es amor.

1) refunfuñar: 1. intr. Emitir voces confusas o palabras mal articuladas o entre dientes, en señal de enojo o desagrado. RAE

2) Donde Cristo dio las tres voces… Frase que expresa lugar muy distante y por lo regular, solitario. “El porqué de los dichos” de D. José Mª Iribarren.

3) cotillero, ra. 1. más., f. Cotilla (persona amiga de chismes y cuentos). RAE

Este “cuento” es un hecho real que viví en primera persona. Fue publicado el 25 de mayo de 2,013. Reimpreso: 11 de mayo de 2,026. Tiene tanta o más vigencia que en aquellos años difíciles para los ancianos o enfermos sin acompañante. Era común, en esa época, la publicación semanal de una o más muertes de personas mayores o enfermas, que no recibieron ayuda alguna.

Me place reconocer y aplaudir, el enorme cambio en la atención a las personas que viven solas o tienen necesidad de ayuda por sus dolencias. En la Comunidad de Madrid, existe el sistema de llamada a los centros de tele asistencia. El Botón colgante comunica en caso de una caída, golpe o cualquier presión que realice el poseedor. Atienden en minutos, trasladan o piden directamente, la asistencia de un médico, del 061 que te llama para determinar si envían una ambulancia equipada para el traslado del posible paciente.

Si es justo criticar lo mal hecho, también es injusto ocultar lo que es positivo para los ciudadanos. Desde luego, muchas cosas siguen estando mal.

Por ejemplo, las nuevas ambulancias tienen un peso de más de tres mil quinientos kilos, porque van equipadas con todo lo necesario para brindar asistencia al paciente. Este peso, determina que se trata de un “camión”, que el chofer debe obtener el correspondiente permiso para conducirlas. El costo de aprender a conducir un camión es alto, muy alto, por lo que NO hay la cantidad de choferes necesarios para ampliar el servicio.

Otros aspectos siguen pendientes de atención: tales como el ahorro de energía eléctrica en los hospitales, con cientos de locales iluminados innecesariamente por las noches. Ello permitiría incrementar los ingresos destinados a equipamiento, mejoras, aumento de personal técnico sanitario: en resumen es una barbaridad mantener innecesariamente encendidos hoy, cuando hay sistemas de control del encendido y apagado, activado por el movimiento o la falta de él.

Esperemos que, más pronto que tarde, también esta situación termine. Gracias a las Gerencias y Dirección que tienen que ver con la atención y cuidado de los madrileños necesitados de ayuda. R.

2. SOBRE LOS ALIMENTOS QUE CONSUMIMOS:

El alimento rico en vitamina B12, proteínas y minerales...  hace 11 horas — Bajo en grasas y calorías y con un perfil vitamínico interesante, el calamar es cada vez más popular en la cocina saludable - LA NACION.

Los expertos coinciden: el consumo habitual de huevos es un beneficio para la salud. Diario AS. …alimentación equilibrada, variada y sostenible. Desde el punto de vista nutricional, el huevo es un alimento muy completo, que aporta proteínas de...

3. INFORMACIONES ÚTILES SOBRE SALUD:

Temor a un 'efecto contagio' del rumbo antivacunas de...  hace 16 horas — Redacción Médica. Dos expertos en epidemiología y salud pública alertan de caída de coberturas, desigualdades y mayor riesgo de brotes · Sin base científica:... Meses después de que la Administración de Trump modificara las recomendaciones de varias vacunas infantiles y dejara de aconsejarlas de forma universal para todos los menores, la medida sigue provocando las reacciones de la comunidad científica y de...

Esperanza contra el cáncer de páncreas: Píldora... Unision. Vídeo de 2,20 m  Primera Hora. Las píldoras diarias casi duplicaron el tiempo de supervivencia, con menos efectos secundarios graves, en un estudio que asignó aleatoriamente el fármaco experimental o más quimioterapia a 500 pacientes cuyo cáncer metastásico, o en expansión, había dejado...

Descubren un "interruptor de muerte" oculto en el cerebro...  1 jun 2026 — Univision. Vídeo de 2,20m Un equipo de investigación ha identificado una especie de «interruptor molecular» que mantiene la inflamación cerebral permanentemente activada...  Investigadores de la Universidad de Indiana hallaron una enzima llamada IDOL que, al ser eliminada de neuronas, redujo drásticamente las placas...

4. SOCIALES:

Los docentes deciden suspender la huelga indefinida y... www.valenciaplaza.com  hace 5 horas — Amplio respaldo a la propuesta en burocracia · Plantillas, inclusión, ratios y FP, lejos del acuerdo · Rechazo total a la oferta sobre salarios y... Todavía más rotundos han sido al ser preguntados por si los sindicatos deberían firmar la última propuesta planteada por la Consejería de Educación...

La educación en casa está en auge ABC 31 mayo 2026 — La educación en casa se ha asociado durante mucho tiempo con padres excéntricos, niños torpes y una pedagogía poco sólida. Sin embargo, cada vez son más los padres que educan a sus hijos en casa. 

5. EL MUNDO DEL ARTE:

Del sevillano Gustavo Adolfo Bécquer (1,836-1,870) y de la excelente página lospoetas.com, tomamos esta breve poesía.

RIMA XXX
Asomaba a sus ojos una lágrima
y a mi labio una frase de perdón;
habló el orgullo y se enjugó su llanto,
y la frase en mis labios expiró.

Yo voy por un camino; ella, por otro;
pero, al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún: — ¿Por qué callé aquel día?
Y ella dirá: — ¿Por qué no lloré yo?

Fuente: poemasromancesyamor.com

PARA REFRESCAR.

Un poco de humor no viene mal...

1.- Un ladrón entra en una Iglesia, con una navaja en la mano: el cura le dice: - Hijo mío, ¿por qué llevas esa navaja?

- Porque al primero que me contradiga lo mató. – Está bien, tranquilo hijo,... ¿Tú crees en Dios? - ¡No!, ¿y usted? - Noooo, nooo, ni se lo aconsejo a nadie...

2.- Un obispo le está echando la bronca a un cura de pueblo: Que te pongas vaqueros…. pase; Que lleves camisas hawaianas… pase; Que te hagas una coleta con el pelo que tienes… pase.

¡¡¡ Pero que en Semana Santa pongas un cartel de “Cerrado por defunción del hijo del Jefe”!!! ¡¡¡Eso sí que noo....!!! Colaboración Ángels T.

Próxima edición: La Editora continúa con los "mareos" que le ocasiona el ictus cerebral. Si la salud lo permite, en la primera quincena de julio.

Salvo que se especifique lo contrario, las negritas, itálicas, y subrayados son del Editor. El sentido de (…) y de… es indicar que se ha condensado la obra original. Los comentarios entre [ ] son de la Editora.

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lunes, 25 de mayo de 2026

424. INFORMACIONES INTERESANTES:

 Fin de una era en Apple: Tim Cook dejará el cargo... www.xataka.com #257. 20 abr 2026 —Tim Cook dejará de ser CEO tras casi 15 años al frente de Apple · John Ternus asumirá el liderazgo tras dirigir la ingeniería de hardware… 

Estamos pues ante un potencial punto de inflexión en una de las empresas más importantes del planeta. Eso hace que sea inevitable comparar Tim Cook, el genio de la logística, con Ternus, un hombre de producto y de hardware. Aunque es razonable pensar que Apple no cambiará mucho —si funciona, no lo toques—, parece también lógico intuir que se avecinan cambios en la forma en la que la compañía afrontará sus futuros lanzamientos.

[…] Para Cook el momento es perfecto por edad (65) pero también porque su trabajo está hecho. Ha logrado disparar los ingresos de Apple y la ha convertido en un mecanismo de relojería en el que casi todo funciona a la perfección. Siempre se le ha criticado la falta de innovación, y aquí veremos cómo se comporta Ternus, que tiene un reto aún mayor porque aquí el Sr. Cook le ha dejado con un marrón importante. 

Qué hará Apple con la IA ahora que Ternus la dirigirá. Buen melón ese.

Agua por un lado, agua por el otroLa gran divisoria ibéricael mapa que parte en dos a España a través de sus dos grandes cuencas hidrográficas.

Esos pelosCuando nos contaron todas las ventajas del ayuno intermitente se les olvidó un pequeño detalleque podía dejarnos calvos.

Niño, sube el volumenEn 1901, un señor español tuvo una de las ideas del siglo: inventar el mando a distancia antes de la televisión.

Materiales con vida propiaLa Universidad de Ámsterdam está jugando a ser Dios: tienen un meta material que evoluciona y se mueve por sí solo.

Con las especias en la masaEn la Edad Media había una moda culinaria carísima que hoy haría su comida incomestible: la bañaban en especias.

 Qué pelazo. Siempre habíamos creído que la evolución llevaba miles de años detenida. Los pelirrojos nos estaban diciendo lo contrario.

Aguas te daréDime dónde vives y te diré cómo de saludable es el agua del grifo: el mapa de España que analiza cada municipio.

Octopus británico. Durante décadas, el pulpo "de Galicia" ha sido la mayor garantía de calidad. Reino Unido quiere arrebatárselo.

SOBRE LOS ALIMENTOS QUE CONSUMIMOS:

¿Por qué sube el colesterol en la menopausia? Claves...  www.elmundo.es  17 abr 2026 — Uno de los puntos más desconocidos entre las mujeres es que, durante la menopausia, el riesgo cardiovascular puede aumentar hasta un 15%, según...

Una nutricionista especializada en menopausia explica qué ocurre y cómo la alimentación puede ayudar. CRISTINA GALAFATE. Actualizado Viernes, 17 abril...

Cuál es el tipo de queso que más calcio aporta pero... menos daña tu hígado. www.infobae.com/mexico.  El diagnóstico de hígado graso obliga a millones de personas a modificar su alimentación diaria · El queso fresco de cabra y oveja: el mejor...

9 pasos para una alimentación saludable para el corazón... www.ricentral.com  Ajustar la ingesta y el gasto de energía para lograr y mantener un peso corporal saludable: · Consumir una variedad de verduras y frutas: · Elegir...

INFORMACIONES ÚTILES SOBRE SALUD:

Autoridades panameñas de salud piden a fanáticos... www.infobae.com/panama La directora general de Salud Pública, Yelkys Gill, enfatizó que la recomendación es clara: verificar y completar el esquema de vacunación antes de viajar, especialmente contra una enfermedad que es altamente contagiosa, pero prevenible.

Por qué los riesgos de padecer enfermedades cerebrales pueden diferir en hombres y mujeres - Infobae Estas diferencias genéticas se vinculan a trastornos como el TDAH, la esquizofrenia, la depresión y la enfermedad de Alzheimer, lo que ayuda a explicar la distinta prevalencia de estas afecciones según el sexo biológico, según informaron los autores del...

7 señales de que las superbacterias ya han saltado al... medio ambiente. nationalgeografic.com.es  No necesitan recibir antibióticos para acumular bacterias resistentes: basta con vivir cerca de aguas contaminadas, residuos orgánicos, zonas...

Un estudio en Italia detecta Klebsiella pneumoniae multirresistente en zorros y aves salvajes, y advierte de que el medioambiente ya funciona como...

EL MUNDO DEL ARTE:

Amable lector: cada día, cada hora, cada minuto se hace más difícil hacer blogs independientes, aunque respeten los derechos de autor y citen las fuentes que se han tomado para hacer la divulgación de “algo” que juzgamos bueno, interesante o útil. Por ello, te ofrecemos este cuento ya publicado hace algunos años, aunque hoy con más vigencia que cuando se creó y publicó.

Esperamos te sea agradable y haga reflexionar sobre la actual situación ambiental, climática, de nuestro mundo cada vez más degradado. Sin más:

Mariposas.

Por Romel H. Zell

                        Era una tarde del invierno caribeño: cielo azul sin nubes, fresco, luz diferente en su claridad y transparencia a la del resto del año; la hierba baja, escasa por la sequía, los arbustos sin flores y pelones, sólo la Flor de Pascua en Epifanía: la alegría del rojo intenso en contraste con el verde fuerte del resto de sus hojas.

Mirábamos los plátanos recién paridos, con su brazo de frutos brotando del seno materno, promesa de futuro yantar; las orquídeas florecidas en pares de preciosas, delicadas joyas naturales, cuando la nieta preguntó: - Abuelo, ¿dónde están las mariposas?

Recordé de inmediato, como en un sueño, donde todo ocurre en segundos, cuando corría tras ellas, con una red inventada o, simplemente con cualquier manojo de yerbas que un niño pudiera arrancar.

Iba alegre el tropel de pequeños cazadores, matándolos, tumbándolas entre las hierbas del prado, para llevar en triunfo a la madre, una bella mariposa de color amarillo y marrón, tal vez viva todavía, con aleteos sin fuerza y cercana la muerte. Sí. ¿Dónde están las mariposas?

El hilo del pasado me llevó a recordar los chispazos de luz que en las noches perseguíamos: los cocuyos, parecidos a las luciérnagas. Diminutos abejorros negros que por su trasero despedían una misteriosa luz azul-blanca.

Nuestros abuelos decían que había cientos todas las noches. Encerraban algunas decenas en un pomo, con un poco de azúcar o miel dentro, y con la luz que emitían era posible leer por las noches.

Yo no vi tantos: los suficientes como para correr tras ellos, apresarlos y también guardar algunos dentro del pomo con azúcar.

Como una cascada de recuerdos, me pregunté dónde habrán ido a parar las “cotorritas”, simpáticos y diminutos bichitos voladores, cuyas alas eran de intenso rojo y negro y figura redondeada.

¡Caray! ¿Dónde estarán las cotorritas? ¿Y los zunzunes1? Aquellos mansos colibríes de brillantes colores y pico largo, que lograban quedar estáticos en el aire batiendo las alas miles de veces por minuto, mientras libaban las flores. Cabían sobradamente en la manita de un niño pequeño.

¿Y los hermosos caracoles de costa, de brillantes colores y cómico andar; los guacamayos2 de espléndido y colorido plumaje, y las jutías congas3 de sabrosa carne? ¿Dónde estarán los pájaros carpinteros que antes oía horadar los almendros; el tocororo, ave nacional de Cuba porque sus colores son los de la enseña patria; dónde habrán ido a parar las auras tiñosas, aquellas grandes aves carroñeras que limpiaban los campos?

Pero si de recordar se trata, ¿dónde están los frutales que comíamos de jóvenes y de niños: los nísperos4, el marañón5, la guanábana6, la chirimoya7, el mamoncillo8, el tamarindo9, el canistel10, el anón11, los ricos mangos de El Caney, los dulces y pequeñitos platanitos “ciento en boca12, o los”indios”13, llamados así por su color cobrizo, utilizados en ofrendas para los santos? ¡Dios del Cielo! ¿Dónde están?

La voz de la nieta me volvió a la realidad: - Abuelo: te he preguntado dónde están las mariposas.

Entonces, una voz no muy lejana, una voz de mariposa que parecía venir de un futuro cercano, dijo a mi lado: Abuelito: ¿dónde están los hombres?

1.               Zunzún. Casi extinguidos por la deforestación, su uso en ritos de santería como ofrenda y la fumigación indiscriminada.

2.               Guacamayo: Ave de gran tamaño, vistosa cola partida en dos columnas de plumas de llamativos colores: dorado, amarilló, azul, y rojo. Vivió en los bosques cubanos.

3.               Jutía Conga: Especie que habita solamente en Cuba (Solenodon cubanus) y Santo Domingo (Solenodon paradoxus). Llaman así al tímido vertebrado que habita en los árboles, de sabrosa carne, piel color marrón claro a cobrizo y cola prensil. Peso promedio de 7 Kg. y largo de 20 a 60 cm  Cazada con perros, hoy casi extinguida fuera de los cotos especiales existentes para su repoblación en los extremos occidental y oriental de la Isla. Son los únicos vertebrados vivientes que inyectan veneno por sus dientes.

4.               Níspero: Llamado también “zapote”, de piel oscura, dulce masa marrón y semillas grandes en su interior.

5.               Marañón: fruto en forma de pera, del árbol de este nombre, uno de cuyos extremos lo sostiene y es una especie de nuez cubierta por una piel cáustica, quemante, siendo su almendra comestible, generalmente tostada. En Cuba, existían populares canciones y dichos picarescos sobre sus propiedades. Por ejemplo: “El marañón aprieta la boca…”

6.               Guanábana: Fruta de 1 a 1.5 Kg. De masa blanca, suave y dulce, con numerosas semillas negras. Con ella se hacen deliciosos refrescos o batidos con leche.

7.               Chirimoya: Fruta poco mayor que una manzana, de pulpa dulce y muy sabrosa.

8.               Mamoncillo: En Cuba, árbol y su fruto. Éste, redondeado, cubierto de una cáscara dura. Entre ella y la semilla, una masa pulposa, suave, de sabor muy especial.

9.               Tamarindo: Árbol de gran tamaño. Sus frutos tienen forma de vaina y dentro de ellas, varias semillas cubiertas por una pulpa que mezcla agradablemente un fuerte sabor ácido con el dulzor. Esta pulpa tiene, como promedio, hasta un 14% de sacarosa. Se hace un exquisito vino con ella, separando la pulpa de la semilla para que no adquiera el vino sabor a madera.

10.            Canistel: Árbol y su fruto, muy pulposo y agradable al paladar.

11.            Anón: Árbol de unos cuatro metros de altura. Su fruto tiene el tamaño como de una manzana, cubierto de escamas, a cada una de las cuales corresponde una semilla cubierta de una pulpa blanca, aromática y dulce.

12.            Ciento en boca: Platanitos fruta muy pequeños, de aquí su nombre, muy dulces, de cáscara amarilla brillante, casi desaparecidos, al igual que el plátano manzano, mayor, un poco menos dulce aunque igualmente suave su pulpa. Hoy, prácticamente extinguido. El llamado “plátano Johnson”, piel verde y gran tamaño, pero de pulpa dura, menos dulce y jugosa. Es el único que se obtiene en el mercado, cuando lo hay a la venta.

13.            Plátano indio: de color cobrizo, pequeño, no se destinaba al consumo. Era parte importante de las ofrendas en los cultos sincréticos católico-africanos. Ha tenido igual fin que los “kilos prietos” que formaban parte de la ofrenda a los santos. El “kilo prieto” era el nombre que recibía el céntimo estadounidense que, por razones obvias, no circula en Cuba, aunque se trae de los EE.UU. para estos fines.

Escrito: 03/03/06; Revisado: 16/12/08; Actualizado: 11/02/09; Publicado en Mangoconarrozdos: nº 64 y 142 y 424.

PARA REFRESCAR.

Todo lo que siempre necesité saber, lo aprendí de mi Madre:

-Mi madre me enseñó a APRECIAR UN TRABAJO BIEN HECHO: “Si os vais a matar, hacerlo afuera. ¡Acabo de terminar de limpiar!”

-Mi madre me enseñó RELIGION: “Reza para que esta mancha salga de la alfombra.

-Mi madre me enseñó RAZONAMIENTO: “Porque yo lo digo, por eso... ¡¡¡Y punto!!!

-Mi madre me enseñó PREVISIÓN: “Asegúrate de que llevas ropa interior limpia, por si tienes un accidente.”

-Mi madre me enseñó IRONIA: “Tú sigue llorando, verás como te doy una razón para que llores de verdad.”

-Mi madre me enseñó a ser AHORRATIVO: “¡¡¡Guárdate las lágrimas para cuando yo me muera!!!”

-Mi madre me enseñó OSMOSIS: “¡¡¡Cierra la boca y come!!!”

-Mi madre me enseñó CONTORSIONISMO: “¡Mira la suciedad que tienes en la nuca, vuélvete!

-Mi madre me enseñó FUERZA Y VOLUNTAD: “Te vas a quedar sentado hasta que te comas todo.”

-Mi madre me enseño METEOROLOGIA: “Parece que ha pasado un huracán por tu cuarto.”

-Mi madre me enseñó VERACIDAD:”¡¡Te he dicho un millón de veces que no seas exagerado!!

-Mi madre me enseñó MODIFICACION DE PATRONES DEL COMPORTAMIENTO: “¡¡¡Deja de actuar como tu padre!!!”

-Mi madre me enseñó habilidades como VENTRILOQUIA: “No me rezongues, cállate y contéstame: ¿por qué lo hiciste?

-Mi madre me enseñó LENGUAJE ENCRIPTADO: “No me, no me... que te, que te...”

-Mi madre me enseñó técnicas de ODONTOLOGIA: “¡¡¡Me vuelves a contestar y te estampo los dientes contra la pared!!!”

-Mi madre me enseñó GEOGRAFÍA DE ESPAÑA: “¡Como sigáis así os voy a mandar a uno a Cádiz y al otro a La Coruña!”

-Mi madre me enseñó BIOLOGÍA: “¡Tienes menos cerebro que un mosquito!”

Próxima edición: Desde finales del mes de abril he tenido dificultades para atender la publicación del blog. Consisten tanto en físicas como técnicas. Cada día es más difícil el libre acceso a la información, aun respetando escrupulosamente los derechos de autor, más la fuente de dónde procede el texto.

Salvo que se especifique lo contrario, las negritas, itálicas, y subrayados son del Editor. El sentido de (…) y de… es indicar que se ha condensado la obra original. Los comentarios entre [ ] son del Editor.

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miércoles, 8 de abril de 2026

423. CUESTIÓN DE VIDA O MUERTE.

 Foto sobre film del estudio que estaba en 23, cerca de M. de Justicia.

Al lector: Mañana será 9 de abril, pero del 2,026. Mangoconarrozdos dedica este número al 9 de Abril de 1,958, en honor y recuerdo de todos aquellos que lucharon contra la tiranía batistiana, lo que causó la pérdida de muchos cubanos que buscaban terminar con el régimen de terror; rescatar la Libertad y la democracia para la Patria. Hoy, otros pueblos tienen similar situación y también se esfuerzan por ser Libres e independientes, dentro de un sistema democrático. ¡Así sea!, ¡Honor y recuerdo eterno para los que dieron la vida o la libertad luchando por un mundo mejor!

Esperamos que sirva a los cubanos actuales para apreciar, conocer el valor y sacrificio de combatientes y ciudadanos que,- a riesgo de la vida propia y de quienes los ayudaban-, lucharon contra el tirano por un mundo mejor. La Editora.

Por Aldo Rivero Palenzuela (El Bromo). Narración de su libro “Años de Rebeldía”. Marcelo Salado Lastra. Foto Ecured.


“Su infancia y juventud se desarrolló en una familia humilde, de 5 hermanos. De niño para la pesca submarina se fabricó su propia escopeta de caña brava y una careta de buceo. Así comenzó su gusto por la pesca submarina, deporte en el cual llegó a ser campeón nacional en 1,956. 21 de mayo de 1,927; Caibarién, † 9 de abril de 1,958; La Habana.” Marcelo Salado - Wikipedia, la enciclopedia libre

Galiano era una de las calles más populosas de la Capital. Decenas de tiendas por departamento como bares, cafeterías, cines, con el gran edificio del Ten Cent, visitado diariamente por miles de personas.

Aun a esta hora de la noche, la deslumbrante iluminación de la calle era atrayente. Cientos de letreros lumínicos imprimían al pavimento una tonalidad multicolor. Foto sin autor de Marcelo Salado.

El tránsito de guaguas,-ómnibus-, y autos,- carros-, era muy intenso, así como el ir y venir de cientos de transeúntes que dificultan el andar.

Ha bajado de una guagua unas calles antes de llegar a la calle Reina.  Se confunde entre las gentes por los espaciosos portales y de súbito, tuerce a la derecha, entrando en una moderna construcción de apartamentos.

Sube presuroso por una amplia escalera tapizada de grandes azulejos blancos, rematados por bellas cornisas color vino. Los escalones son anchos, de mármol blanco. Llega a su destino: un apartamento en el segundo piso. Donde hay solamente otras dos personas. Llama discretamente en el número dos. Sabe que lo están observando desde dentro por la mirilla.

Mirta abre la puerta. Se saludan en forma breve y en voz baja. Ya instalado en la sala, le dice que su esposo se está bañando. Son cerca de la diez de la noche.

Fernando aparece por una puerta lateral, vistiendo un pijama azul, de mangas ribeteadas. La saluda afectuosamente y pregunta: ¿Comiste?, -Sí, algo en El Siglo Veinte. -Bueno, Mirta está preparando unas boberías. Si quieres, comes con nosotros y refuerzas un poco.

Le responde negativamente con la cabeza y él lo invita a sentarse frente al televisor. Intenta prestar atención a un film norteamericano de crímenes, pero no lo consigue.

La pareja ha terminado de comer; mientras Mirta recoge la mesa, Fernando, percatandose de que está preocupado, pregunta: -Qué Alejandro, ¿ha pasado algo? -Sí. Esta mañana encontramos  otro compañero muerto. Era alguien muy querido. Colocaron una bomba y una pistola cerca de su cadáver.

-Más crímenes... exclama... ¿Cuándo terminará todo esto? Todos los días aparece un joven asesinado.

Se levanta y con pasos presurosos se dirige al cuarto, regresando con un cigarro en los labios, mientras, con sus manos, juguetea nerviosamente con la fosforera y la cajetilla.

Mirta ha escuchado parte de la conversación: se acerca agitada, nerviosa. Asesinaron a otro compañero, le explica Fernando. Ha aparecido esta mañana en el parque de la Normal.

Mirta, con evidente nerviosismo, se alisa el pelo rubio con ambas manos, mientras que una y otra vez se retuerce los dedos con desesperación. Sus bellos ojos verdes parpadean nerviosamente mientras exclama, mirándonos a la cara: Terrible… terrible. ¡Hasta cuándo será esto, Dios mío!, ¡Esta gente va a acabar con nuestra juventud!

Fernando pide a Mirta que traiga un poco de café para tratar de la disipar la densa atmósfera que pende sobre todos en el confortable apartamento.

Regresa al momento con dos bellas tácitas azules. Fernando bebé de un sorbo e inmediatamente, con premura, enciende otro cigarro, exhalando blancas bocanadas de humo que se tornan plateadas, al entremezclarse con la luz que despiden las imágenes del televisor.

No pueden, aunque lo intentan, ocultar la ansiedad, la incertidumbre y el sobresalto que los embarga. Tratan de prestar atención a la película, concentrándose, pero no lo logran. Deben estar pensando, entre otras cosas, en el peligro que corren con su presencia en la casa.       

Siente, muy dentro de sí, gran pena por ellos. Son un matrimonio joven, de algo más de treinta años, bancarios. Económicamente no tienen dificultades y un futuro por delante. Se aman y, antes de su llegada, vivían sosegadamente. No corrían peligro alguno. Se divertían con frecuencia, realizando visitas a numerosos amigos. Todo se había interrumpido con su irrupción en sus vidas, cuando aceptaron esconderlo en su casa. Había sido un hermoso gesto que agradeció desde el fondo del corazón.

Se da cuenta de que están pensando cosas diferentes. Decide retirarse a dormir y, simulando cansancio, se pone de pie. Dice a Fernando, que mañana tiene que levantarse temprano y se retira a la habitación que han destinado para él. Mirta se apresura en apagar el televisor mientras su esposo enciende otro cigarro. Se despiden amablemente deseándose mutuamente buenas noches.

Ya en el cuarto, enciende una pequeña lamparita y comienza a desvestirse. Coloca los peines de la pistola dentro de sus zapatos, se quita la camisa y del bolsillo trasero del pantalón, del que nunca se separa, presto a saltar de la cama a la menor señal de peligro, extrae la billetera. Es su pequeña y nocturna dosis de nostalgia. Allí está la foto de Gema, la joven que ama.

La contempla larga y detenidamente, con melancolía y sin quererlo, para sus adentros, se pregunta: ¿Llegaré al final, podré estar a su lado alguna vez?  El peligro acecha por todas partes, estando siempre cerca de él, la muerte, por ello, lo único que ha hecho, en los últimos tiempos, es huir de ella, esquivándola, haciéndola más distante y menos real, sin perder de vista, que siempre estará en su vida.


 “Gerardo Abreu Cantero. (Fontán)…, nació el 24 de septiembre de 1,931 en Villa Clara, procedente de una familia humilde…, †1,958.

Enio Leyva Fuentes, compañero de lucha de Fontán hasta julio de 1,956, ofreció testimonio: (…) “Lo recuerdo como un joven extrovertido, muy bromista, que empleaba la ironía con tal elegancia que era capaz de educar con expresiones tan sutiles, las cuales en boca de otros hubieran sido hirientes”.

Fontán está presente con su nombre en un preuniversitario del municipio de Centro Habana. Hay fotografías del mártir por doquier, pero pasan inadvertidas, al igual que las tantas biografías que nadie lee, pues en un sondeo realizado en el centro, a 95 estudiantes de un total de 302, en décimo grado, 70 de ellos desconocían por completo al revolucionario, a pesar de ser el mártir de su escuela.

En la parada de Infanta y Santo Tomás, Abreu fue reconocido por el agente Pablo Núrquez, del Buró de Investigaciones, que lo conocía por haberlo detenido en una ocasión. Fue salvajemente torturado en la Novena Estación de Policía, pero no delató a nadie”. Foto, probable, de islaalsur.wordpress.com

https://islalsur.wordpress.com/2019/10/03/clandestino-en-la-memoria-de-su-gente/

Apaga la lámpara y hace esfuerzos por dormir. Queda entre dormido y despierto, con un estrepitoso carrusel dando vueltas en la cabeza. Por fin, se duerme; agitado e incómodo, con visiones en los sueños que se suceden una tras otra.

Despierta de un salto en la cama. Están tocando fuertemente la puerta. Es próximo a la una de la madrugada. Se viste presuroso, toma los peines de la pistola de sus zapatos y pone una bala en el directo, saliendo resueltamente a la sala. Han encendido una tenue luz, pudiendo observar a Fernando y a Mirta abrazados por la cintura, pálidos, temblorosos, aterrados. Al verlo, pistola en mano, empeoran.

Le inspiran pena, compasión, en su ingenua juventud y amor. Deja de pensar en su situación. Es verdad que lo han ayudado mucho, pero es evidente que no están preparados para enfrentar la muerte, sobre todo ahora, que la presienten tan cerca. Siempre fue una ética en la práctica diaria, pensar y preocuparse más por los inocentes, las mujeres, los niños, los ancianos y los que no formaban parte de la lucha contra la tiranía.

Ante aquella entrañable visión de amor, que lo conmovía, de parte de los que tanto habían ayudado, en tantas noches de peligro, decide no presentar combate, lo que sería una muerte segura para ellos.

Sí. Coloca por fin la pistola sobre un mueble cercano. Tiene el martillo levantado, amenazante y por fin les dice: -“Abran la puerta. No teman. No voy a ofrecer resistencia”. 

Vuelven a llamar insistentemente, ahora con más fuerza. Del otro lado de la puerta, gritan: -¡La policía!

Mirta, como quien camina hacia el patíbulo, indecisa, tambaleante, se dirige a la puerta: apenas la abre una manada de lobos hambrientos ha irrumpido en la sala. Portan armas automáticas. Algunas pistolas, los encañonan y, gritandoles, les ordenan levantar los brazos, procediendo a registrarlos brutalmente. Alguien saca de su ropa la billetera y la entrega al Jefe del grupo, quien la abre y dirige una escrutadora mirada a la foto de mi amor.

-¿Y ésta? ¿Quién cojones es? Él balbucea... Mi hermana... le contesta intentando ser natural. Cómo te llamas. -Alejandro, responde. Alejandro qué. Alejandro Gómez.

-Así que Alejandro Gómez, maricon. Tú vas a ver; cuando lleguemos a la Novena, cómo te acuerdas de tu verdadero nombre. ¡Hijo de puta!

Suben y bajan por las escaleras. Han virado el departamento al revés, registrándolo todo. De pronto, el acogedor lugar quedó convertido en un infierno. Los libros tirados por el piso, las gavetas volteadas, con las cosas de su interior dispersas por todas partes.

Los colchones quitados de las camas, las almohadas rasgadas, buscando en su interior quién sabe qué. La cocina no ha sido olvidada y para no dejar de destruirlo todo, el refrigerador ha sido víctima también de los desmanes.

Se han apoderado de su pistola, de la que han retirado las balas. Se llevan, fuera del apartamento a Fernando y a Mirta, blancos como la cera, más bien fantasmas horrorizados con la sorpresa del inmediato destino que les espera.

Los pierde de vista escaleras abajo. Sólo puede escuchar los sollozos de la joven cuando repetía a Fernando. Te lo decía... Te lo decía...

Los otros apartamentos permanecían en el más absoluto silencio. Todos deben estar escuchando detrás de sus puertas, pero el resto de los pisos del edificio, semejan un cementerio de puertas cerradas.

Lo esposan cruelmente. Golpes de puño y culatazos de los M2 en las costillas. Lo bajan del apartamento a empujones y puntapiés, golpeándoles por los riñones y el cuerpo. Dos esbirros lo sostienen para evitar que caiga al suelo.

Han llegado a Galiano. Ahora no ofrece la visión de vida que tenía cuando lo recorriera a las diez de la noche. Solitaria, apenas si hay autos. Los escasos transeúntes se esconden ante el espectáculo de la detención que llevan a cabo. Aquellas fieras nocturnas sólo inspiran temor.

Próximos a la acera hay varios carros oficiales; escucha la voz resonante del locutor que, desde el control de radio, imparte órdenes y más órdenes:

-Carro placa 83210, Buick, color rojo. Transita sospechosamente por 23, en dirección a Malecón. -Adelante, carro 83. Positivo, proceda como conoce. -El registro de la calle Galiano es positivo. Regresamos al lugar.

De un tirón lo introducen en uno de los carros. -Cojan por Reina a Carlos III y de allí a Zapata. Destino 9na. Estación. [Aunque en casi todas se torturó y asesinó a luchadores contra la tiranía, las más “destacadas” fueron la Quinta Estación, la Novena y la Primera. Además, la guarnición de la marina de Guerra de la Chorrera, en la desembocadura del Almendares.]

Han llegado. Las horas de su vida están contadas. Se mira los dedos y recuerda a Carlos; su inseparable amigo, repitiendo: Me sobran los dedos de esta mano para contar las horas que me quedan de vida.

Lo tiran del auto como si fuera un fardo, como un animal de matadero, conduciéndolo a un saloncito en que hay un pequeño grupo de personas, de las cuales sólo puede identificar a dos o tres. Comienzan a pegarle con todo lo que tienen a su alcance, con cuanto se les ocurre.

Para él, que los conoce, es prueba inequívoca de que no tienen intención de presentarlo ante los tribunales. -Tú no te llamas Alejandro, hijo de puta. Eres Arturo Almagro, vociferan preguntándole por las pistolas que tienen ocultas.

-Dónde están las pistolas, cabrón. Dónde las tienes escondidas. Lo interrogan sobre los sucesos de la Terminal de Ómnibus. Por el incendio del circo de Gaby, Fofo y Miliki. Por lo de las bombas. -¿Dónde están las bombas que te dio Ramón?

Calla. Siente un odio muy profundo. Se da cuenta de que le preguntan por cosas lógicas y otras que nada tienen que ver con sus acciones. Es simplemente un pretexto para torturarlo a golpes.

Le duele terriblemente el cuerpo, pero la conciencia, el amor a la causa, el honor propio y el recuerdo de los que antes, que él, han transitado por este horrible instante, convirtiéndose en héroes, lo hacen sentirse más obligado a guardar silencio.

Está totalmente indefenso, entre aquella jauría de hijos de puta y siente crecer dentro, la necesidad física, moral, de que lo vean valeroso, hombre, en fin, revolucionario.

Súbitamente, de un portazo, se ha abierto la puerta. Hace su entrada el coronel, con varios esbirros más, todos vestidos de civil. Mirándolo con desprecio, le dice irónicamente:

-No jodas más, chico, tú sabes que nosotros conocemos que has puesto bombas, que has dado candela, que has participado en sabotajes, que incluso has matado policías. Hijo de la gran puta. Pero tú también sabes que te llego la hora. Qué te jodiste.

Los que le acompañan, le pegan puntapiés, puñetazos, le golpean por la cabeza. De repente oye como la fractura de una caña brava (bambú). No siente más. No recuerda. No padece...

Ventura, esbirro y policía de experiencia. Sabe de sobra que aquella golpiza no se puede prolongar. Que si ya no ha hablado, no lo hará y que además, ya no puede hacerlo. Está en muy malas condiciones. Sale del pequeño recinto y sube a su refrigerado e iluminado despacho y, por el teléfono oficial, habla como en clave convenida, con otro oficial de igual catadura.

Le solicita ayuda a su interlocutor: Pide una lancha patrullera, y sonríe satisfecho.

-Bueno. Aquí estamos para ayudarnos siempre en lo que sea. Bueno, dentro de una hora lo tengo listo. Desaparecelo. Bueno, salud, dice al despedirse, colgando el auricular.

Del Estado Mayor de la Marina de Guerra del tirano, a esa hora de la noche, sale un grupo de hombres del despacho del jefe de la Inteligencia Naval. Un alférez de fragata, un marinero y un esbirro vestido de civil.

En el parqueo hay estacionado un auto panel cerrado, que en su interior lleva un tanque de 55 galones, de los que comúnmente se utilizan para transportar aceite. Pero esta vez está vacío y no tiene tapa. Varios sacos de cemento están a su lado. Los tres desalmados montan y se dirigen a la Novena Estación. Ya allí, entre varios sacan el cuerpo exánime, probablemente sin Vida, de Alejandro y, en macabra ayuda, lo arrojaron dentro del tanque.

Con una manguera, lo llenan de agua y le agregan cemento. Edifican, aunque no lo sepan, un monumento a la heroicidad y la gloria de un héroe que enfrenta la muerte,… Después, en la solitaria madrugada, avanzan hacia su último destino.

Alejandro no puede ya contemplar su ciudad, las calles que recorrió con ilusiones, perseguido y acosado, pero lleno de esperanzas, que hoy quieren aprisionar e inmovilizar en el cemento fatídico.

Llegan al embarcadero de la Marina, más conocido por La Chorrera.

El alférez de fragata se lanza del panel y casi corriendo se dirige al Comandante de la patrullera con el que, silenciosamente, conversa a media voz. Es sobre algo que ya ha sido acordado. Es algo que, además, no se realiza por primera vez. Es un procedimiento conocido.

Entre todos bajan el pesado tanque, colocándolo en la popa de la lancha, la que de inmediato avanza rumbo Norte, siempre rumbo Norte, en la oscuridad de la noche.

El mar está en calma. Algunos pescadores ven pasar la veloz lancha patrullera y desconfiados la siguen con la vista fija en el mar inmenso, abarcador. Ignoran la pesada y criminal carga que llevan aquellos asesinos, al igual que Alejandro, al que su pueblo recordara después.

Ha llegado el triunfo. En los primeros días, Gema lee en una página del periódico, la noticia de que, en el barrio en que había vivido Alejandro, se inaugurara, aquella mañana una escuela con su nombre: Arturo Almagro.   

Recuerda estremecida aquel joven que siendo un adolescente, nunca encontró el instante ni la palabra precisa para declararle su amor. Su esposo, al verla palidecer, le pregunta.  -Qué te ocurre, Gema. -Nada, ha sido el viento”.   


De pronto, me despierto empapado en sudor frío: ¿Estoy muerto? No tardó en darme cuenta que ha sido una tremenda pesadilla, desatada por los golpes llamando a la puerta. Debe estar ahí la policía real. Aldo Rivero en 2,010. Foto de familia.

Salto hacia la sala, pistola en mano, y contempló a Mirta y a Fernando abrazados, pálidos de miedo, ante la llamada insistente:

En los segundos que mediaron entre la vida y la muerte, el grito que escuchó fue otro: ¡¡¡TELEGRAMA URGENTE!!!

El marido, con las manos heladas de miedo, abre el picaporte de la puerta que queda abierta. Ella, con el semblante transfigurado, se abalanza sobre el cartero, toma entre sus manos el telegrama y lee en voz alta el contenido: Papá murió hoy a las 10.00. Ven pronto. Tu hermano.

-¡¡¡Es que su padre ha muerto!!!

La muerte se había burlado. La vida, al fin, continuaba. Ahora, se miraron, de forma diferente, a la de hacía unos instantes, suspirando, casi felices.  

Alejandro se retiró lentamente al cuarto. Un torrente de pensamientos sombríos lo acosaban. Sí. El padre de Mirta había muerto, pero ellos vivirían.

Nota del Editor: todas las narraciones del libro “Años de Rebeldía” corresponden a un hecho real, escrito por Aldo Rivero Palenzuela, (el Bromo*) en los últimos años de su vida. [*Aldo Rivero era conocido, en la lucha contra la tiranía, por el sobrenombre del “Bromo”, en alusión al anuncio en que el antiácido, siempre caía dentro del vaso: Bromo-Seltzer. En el caso de Aldo, es que pudo escapar, por los pelos, más de una ocasión.


Niurka Lípiz García,- su amor de toda la vida-, fue periodista y colaboradora de varios medios de comunicación. Ya, como muchos otros luchadores, murió en Cuba. Algunas son acciones en las que Aldo participó directamente, otras de compañeros muertos, cuyos asesinos fueron encontrados posteriormente. Una ha quedado sin esclarecer, aunque se tiene la convicción de quién, cuándo y cómo ocurrió. Sólo hemos tratado de sintetizar y mejorar el estilo narrativo de su obra, sin añadir ni quitar la esencia y veracidad de lo que él escribió. Foto de familia. Editora.

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