domingo, 23 de noviembre de 2025

414. Francisca y la Muerte.

Francisca y la Muerte. Cuento de Jorge Onelio Cardoso[i]. Ilustración de Gerardo Cantú. (Fuente: bibliotecadigital.ilce.edu.mx)

Conocí a Jorge Onelio siendo muy joven. Mi madre fue el segundo lugar en el concurso Hernández Catá, donde Onelio fue premiado por su cuento “Los Carboneros.” Muchos años después, se hizo un breve reportaje fílmico sobre esa obra: todavía recuerdo el año (1957) y el lugar (un cine en la calle Belascoaín, cerca de Artes y Oficios de La Habana) La hermosa visión de la ciénaga, la narración con el fondo de una guitarra maravillosa, el trabajo de los carboneros entre el mangle, los cocodrilos…

Es lástima que se haya perdido pues era poesía pura, maravilla para la vista y el oído. De su calidad humana, tengo presente el cuadro donde mi madre conservó muchos años el telegrama que Onelio le envió: “Primer accésit[ii] pudo ser primer premio.” Leamos del Cuentero Mayor: Francisca y la Muerte.

Santos y buenos días —dijo la Muerte, y ninguno de los presentes la pudo reconocer.

¡Claro!, venía la parca con su trenza retorcida bajo el sombrero y su mano amarilla en el bolsillo. —Si no molesto —dijo—, quisiera saber dónde vive la señora Francisca.

—Pues mire —le respondieron, y asomándose a la puerta, un hombre señaló con su dedo rudo de labrador: Allá por los matorrales que bate el viento, ¿ve? hay un camino que sube la colina. Arriba hallará la casa.

"Cumplida está" pensó la Muerte, y dando las gracias echó a andar por el camino aquella mañana que, precisamente, había pocas nubes en el cielo y todo el azul resplandecía de luz.

Andando pues, miró la Muerte la hora y vio que eran las siete de la mañana. Para la una y cuarto, pasado el meridiano, estaba en su lista cumplida ya la señora Francisca.

"Menos mal, poco trabajo; un solo caso", se dijo satisfecha de no fatigarse la Muerte y siguió su paso, metiéndose ahora por el camino apretado de romerillo y rocío.

Efectivamente, era el mes de mayo y con los aguaceros caídos no hubo semilla silvestre ni brote que se quedara bajo tierra sin salir al sol. Los retoños de las ceibas eran pura caoba transparente. El tronco del guayabo soltaba, a espacios, la corteza, dejando ver la carne limpia de la madera. Los cañaverales no tenían una sola hoja amarilla; verde era todo, desde el suelo al aire, y un olor a vida subía de las flores.

Natural que la Muerte se tapara la nariz. Lógico también que ni siquiera mirara tanta rama llena de nidos, ni tanta abeja con su flor. Pero ¿qué hacerse?; estaba la Muerte de paso por aquí, sin ser su reino.

Así pues, echó y echó a andar la Muerte por los caminos hasta llegar a casa de Francisca.

Por favor, con Panchita —dijo adulona la Muerte.

—Abuela salió temprano —contestó una nieta de oro, un poco temerosa, aunque la parca seguía con su trenza bajo el sombrero y la mano en el bolsillo.

— ¿Y a qué hora regresa? —preguntó la Muerte. — ¡Quién lo sabe! — dijo la madre de la niña—. Depende de los quehaceres. Por el campo anda, trabajando.

Y la Muerte se mordió el labio. No era para menos seguir dando rueda por tanto mundo bonito y ajeno.

Hace mucho sol. ¿Puedo esperarla aquí? — Aquí quien viene tiene su casa. Pero puede que ella no regrese hasta el anochecer.

Chin!", pensó la Muerte, "se me irá el tren de las cinco. No; mejor voy a buscarla". Y levantando su voz, dijo la Muerte: — ¿Dónde, de fijo, pudiera encontrarla ahora?

—De madrugada salió a ordeñar. Seguramente estará en el maíz, sembrando. — ¿Y dónde está el maizal? -preguntó la Muerte. — Siga la cerca y luego verá el campo arado detrás.

Gracias —dijo secamente la Muerte y echó a andar de nuevo. Pero miró todo el extenso campo arado y no había un alma en él. Sólo garzas.

Soltóse la trenza la Muerte y rabió: "¡Vieja andariega, dónde te habrás metido!" Escupió y continuó su sendero sin tino.

Una hora después de tener la trenza ardida bajo el sombrero y la nariz repugnada de tanto olor a hierba nueva, la Muerte se topó con un caminante:

Señor, ¿pudiera usted decirme dónde está Francisca por estos campos? —Tiene suerte —dijo el caminante—, media hora lleva en casa de los Noriega. Está el niño enfermo y ella fue a sobarle[iii] el vientre. —Gracias —dijo la Muerte como un disparo, y apretó el paso.

Duro y fatigoso era el camino. Además, ahora tenía que hacerlo sobre un nuevo terreno arado, sin trillo, y ya se sabe cómo es de incómodo sentar el pie sobre el suelo irregular y tan esponjoso de frescura, que se pierde la mitad del esfuerzo. Así por tanto, llegó la Muerte hecha una lástima a casa de los Noriega: —Con Francisca, a ver si me hace el favor.

—Ya se marchó. — ¡Pero, cómo! ¿Así, tan de pronto? — ¿Por qué tan de pronto? —le respondieron—.

Sólo vino a ayudarnos con el niño y ya lo hizo. ¿De qué extrañarse?

Bueno... verá —dijo la Muerte turbada—, es que siempre una hace la sobremesa en todo, digo yo. —Entonces usted no conoce a Francisca.

Tengo sus señas —dijo burocrática la impía. — A ver; dígame —esperó la madre. Y la Muerte dijo: — Pues... con arrugas; desde luego ya son sesenta años...

— ¿Y qué más? — Verá... el pelo blanco... casi ningún diente propio... la nariz, digamos...

— ¿Digamos que? — Filosa.

— ¿Eso es todo? —Bueno... además de nombre y dos apellidos.

—Pero usted no ha hablado de sus ojos. —Bien; nublados... sí, nublados han de ser... ahumados por los años.

— No, no la conoce —dijo la mujer—. Todo lo dicho está bien, pero no los ojos. Tiene menos tiempo en la mirada. Ésa, a quien usted busca, no es Francisca.

Y salió la Muerte otra vez al camino. Iba ahora indignada sin preocuparse mucho por la mano y la trenza, que medio se le asomaba bajo el ala del sombrero.

Anduvo y anduvo. En casa de los González le dijeron que estaba Francisca a un tiro de ojo de allí, cortando pastura para la vaca de los nietos. Mas sólo vio la Muerte la pastura recién cortada y nada de Francisca, ni siquiera la huella menuda de su paso.

Entonces la Muerte, quien ya tenía los pies hinchados dentro de los botines enlodados, y la camisa negra, más que sudada, sacó su reloj y consultó la hora: "¡Dios! ¡Las cuatro y media! ¡Imposible! ¡Se me va el tren!" Y echó la Muerte de regreso, maldiciendo.

Mientras, a dos kilómetros de allí, Francisca escardaba de malas hierbas el jardincito de la escuela. Un viejo conocido pasó a caballo y, sonriéndole, le echó a su manera el saludo cariñoso:

— Francisca, ¿cuándo te vas a morir? Ella se incorporó asomando medio cuerpo sobre las rosas y le devolvió el saludo alegre:

— Nunca —dijo—, siempre hay algo que hacer.

Fechas del mes de noviembre:

1º de noviembre de 1,764. Primer sistema de buques correos. Estos buques, además, realizaban la travesía entre la Península y Cuba con mercancías y pasajes. El primero que lo realizó fue el barco “El Cortés”. Este sistema sólo fue establecido regularmente a partir de 1,826.

4 de noviembre de 1,907. Entregan al doctor Carlos Juan Finlay y Barrès la condecoración “Mary Kingsley”. Era la distinción más alta que otorgaba la escuela de Medicina Tropical de Liverpool, en Gran Bretaña, y le fue otorgada como desagravio al sabio cubano por no habérsele concedido el Premio Nobel para el que fue propuesto… La recibió en la Universidad de La Habana y fue el primer latinoamericano en obtenerla. Cuando se produce la Intervención de EE.UU. en la Isla, es que se crea una comisión para erradicar el agente trasmisor. Una enfermera y un médico estadounidense se brindaron como voluntarios, entre otros, falleciendo por la fiebre amarilla. El Dr. Walter Reed, principal dirigente de la Comisión, siempre reconoció el mérito de Finlay.

6 de noviembre de 1,857. Nace Juan Nicolás Dávalos Betancourt en Matanzas. Destacado bacteriólogo del Laboratorio Histo Bacteriológico de La Habana, donde en 1,894 produce el primer suero antidiftérico de producción nacional, con lo que Cuba se convierte en el primer país latinoamericano en aplicarlo. Lo llamaban “el sabio que soñaba con las bacterias”.

11 de noviembre de 1,887. Crimen de Chicago. Son ahorcados en Chicago, EE.UU., los obreros Albert Parsons, August Spies, George Engel y Adolph Fisher, líderes socialistas (sic) y revolucionarios que lucharon arduamente por lograr reivindicaciones para sus hermanos de clase. En su recuerdo se celebra el Día Internacional del Trabajo cada primero de mayo, fecha en que miles de obreros norteamericanos se lanzaron a la huelga general en demanda de la jornada de ocho horas. “En 1,893, un nuevo gobernador de Illinois, John Atgeld, accedió a que se revisara el proceso. Las diligencias practicadas por el juez Eberhardt entonces establecieron que los ahorcados no habían cometido ningún crimen y que “habían sido víctimas inocentes de un error judicial”.

16 de noviembre de 1,519. Es fundada San Cristóbal de la Habana, una de las más antiguas ciudades de América. El auge del tráfico marítimo y las condiciones de abrigo que ofrecía la bahía, contribuyeron a transformar a la capital de la Mayor de las Antillas, con el paso de los años, en una de las ciudades más importantes entre las posesiones españolas en América.

19 de noviembre: 1,837 - Se inaugura en Cuba el primer ferrocarril de Iberoamérica. En esta fecha, Cuba se convirtió en el cuarto país del mundo en introducir el transporte ferroviario, pues anteriormente se usaba en EE.UU., Inglaterra y Francia, naciones que aventajaban al pequeño archipiélago caribeño desde el punto de vista económico.

Es de notar que la mano de obra fue inicialmente asalariada, constituida en parte por canarios que pronto abandonaron ese trabajo, prisioneros carlistas traídos de España (140) y jornaleros irlandeses y estadounidenses. Más tarde, fue introducida mano de obra esclava, explotada salvajemente, murieron por centenares. Solo entre 1,835 y 1,841 fueron enterrados en la parroquia del Cerro 340 esclavos del ferrocarril.” Fuente principal: “Caminos para el Azúcar”, de Oscar Zanetti Lecuona y Alejandro García Álvarez.

21 de noviembre de 1,906 - Nace Antonio Guiteras Holmes en EE.UU. Desde muy joven volcó sus inquietudes políticas en la lucha revolucionaria contra la dictadura del presidente Machado. Graduado de Doctor en Farmacia, tuvo destacadísima participación en el llamado Gobierno de los Cien Días que ocupó la presidencia de la nación desde el 10 de septiembre de 1,933 hasta el 15 de enero de 1,934. Dentro de dicho gobierno, Guiteras desempeñó a un tiempo las secretarías de Gobernación, Guerra y Marina, y fue además, el promotor de las leyes progresistas de carácter verdaderamente revolucionario que se dictaron en ese período.

Entre otras, creó la Secretaria de Trabajo, implantación de la Jornada de Ocho Horas, establecimiento del Jornal Mínimo, reconocimiento de la sindicalización para todos los trabajadores, establecimiento del sistema de seguros y de retiros para los trabajadores, prohibición de pagar sueldos y salarios por medio de fichas, vales o tickets, la autonomía universitaria, convocatoria a una Asamblea Constituyente. Muchas de estas leyes sólo estaban firmadas por Guiteras y tuvieron la oposición de Grau San Martín y Fulgencio Batista.

26 de noviembre: 1,891 - Palabras de Martí en el Liceo cubano de Tampa: “Yo quiero que la ley primera de nuestra República sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”. Tales palabras las expresó Martí en el discurso que pronunció en el Liceo Cubano de Tampa. … otra frase igualmente histórica del ideario martiano: “Para Cuba que sufre, la primera palabra. De altar se ha de tomar a Cuba, para ofrendarle nuestra vida, y no de pedestal para levantarnos sobre ella”.

30 de noviembre de 1,956 - Alzamiento popular en Santiago de Cuba. El alzamiento estaba orientado a apoyar el desembarco del Yate Granma. Este día, Pepito Tey, al frente de un grupo de hombres, se detuvo unos instantes junto al local del Estado Mayor Revolucionario de la capital oriental para dar a conocer a Frank País -Jefe Nacional de Acción y Sabotaje del Movimiento 26 de Julio- el comienzo de la acción. Perdieron la vida José (Pepito) Tey, Otto Parellada y Antonio (Tony) Alomá.  Fuentes Principales: es.wikiquote.org; es.wikipedia.org; datos históricos del autor.

Próxima edición: viernes 12 de diciembre.

Al lector: durante estas últimas dos semanas mi compañera ha estado muy enferma. Visitas a mi casa del médico, pedido al 112 ayuda,- que recibimos muy rápido-, y un estado de la tensión arterial muy bajo: 80 máxima y 40 mínima. Decidí hacer un esfuerzo para publicar su blog en medio de esta situación que estamos  viviendo. Dicho y hecho. Lo hice, pero perdí una valoración sobre los servicios asistenciales de atención al paciente, más un comentario valorando lo que entiendo, se puede hacer para mejorar el servicio a la población en el ámbito estatal. Más un análisis de la situación vinculada al Fiscal General del Estado y quién es el más perjudicado y el más beneficiado. Es mío el error por creer que estaba en condiciones mentales para la tarea. Intentaré hacerlo mejor. R. 

Salvo que se especifique lo contrario, las negritas, itálicas, y subrayados son del Editor. El sentido de (…) y de… es indicar que se ha condensado la obra original. Los comentarios entre [ ] son del Editor.

Para facilitar que conozcas la información que te ofrecemos, ampliamos el texto de la misma, hasta donde podemos, razonablemente, para un blog cultural. Los editores de información independiente están en peligro; con ellos, la libertad de opinión, base de todo sistema democrático. Con la IA predetermina por Google, en su última actualización, no puedes acceder a Wikipedia, con su imparcialidad y criterio independiente. Intentaré modificar esta dependencia de una fuente única.

Nuestro blog es posible por los servicios gratuitos de diferentes empresas internacionales de comunicación: los Alertas de Google*, BBC*, Xakata* Gizmodo en Español, DW*, Swissinfo*, MSN*, Clínica Mayo* y otras fuentes en las que confiamos. Gracias. [*No te bloquean.]

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[i] Onelio Jorge Cardoso (1914-1986) Cursó estudios hasta el nivel de Bachillerato, cuando tuvo que dejar los estudios por problemas económicos (…) tuvo que desempeñar diversos oficios para apoyar a su familia. Uno de estos empleos fue el de viajante de comercio que le permitió conocer diferentes lugares de (…) la geografía (cubana) y a diversos personajes populares, que le sirvieron de modelos para los personajes de sus obras.

(…) En 1936 ganó un concurso de cuentos pero no fue hasta 1945 que se da a conocer, al ganar el concurso “Alfonso Hernández Catá”, con el cuento “Los Carboneros”.

En 1948 se traslada a La Habana, donde trabaja como redactor de noticiero en la Emisora Mil Diez, escribe libretos para la radio comercial y se desempeñó como Jefe de Redacción en el noticiario Cine-Revista. (es.wikipedia.org) (Añadimos: La Emisora Mil Diez pertenecía al Partido Socialista Popular, filial del partido bolchevique ruso. Se creó en 1943 con el nombre de Radio Popular Onda Colectiva y era el único canal internacional libre. Recuerden que se desarrollaba la II Guerra Mundial. Fue muy importante como descubridora y promotora de talentos nuevos,- Celia Cruz, Olga Guillot, Rosita Fornés, Beny Moré, Omara Portuondo, Trío Matamoros, Zoila Galvéz, César Portillo de la Luz, Raquel Revuelta, Manolo Ortega, Jorge Onelio, etc., etc., iniciaron su vida artística y literaria allí. Fue clausurada por el gobierno del Dr. Ramón Grau San Martín, en 1948, después de trasmitir el discurso del líder azucarero asesinado por defender los intereses de los trabajadores Jesús Menéndez, aunque había perdido sus cualidades iniciales mucho antes. El noticiero fílmico Cine-Revista fue un excelente medio de difusión cultural, con un formato muy original donde Onelio tuvo gran importancia. No ha vuelto a existir nada parecido a ese buen cine corto.)

[ii] accésit: 1. m. En certámenes científicos, literarios o artísticos, recompensa inferior inmediata al premio.

[iii] sobar el vientre: 1. Manejar y oprimir algo repetidamente a fin de que se ablande o suavice. 5. Arg., Bol., C. Rica, Cuba, Ecuad., El Salv. y Méx. Dar masaje, friccionar. 

domingo, 2 de noviembre de 2025

413. TEMAS INTERESANTES:

 Horacio Quiroga

(1,879-1,937)

A LA DERIVA.
(Cuentos de amor, de locura y de muerte, (1,917)

         El hombre pisó blanduzco, y en seguida sintió la mordedura en el pie. Saltó adelante, y al volverse con un juramento vio una yararacusú que arrollada sobre sí misma esperaba otro ataque.

         El hombre echó una veloz ojeada a su pie, donde dos gotitas de sangre engrosaban dificultosamente, y sacó el machete de la cintura. La víbora vio la amenaza, y hundió más la cabeza en el centro mismo de su espiral; pero el machete cayó de lomo, dislocándole las vértebras.
         El hombre se bajó hasta la mordedura, quitó las gotitas de sangre, y durante un instante contempló. Un dolor agudo nacía de los dos puntitos violetas, y comenzaba a invadir todo el pie. Apresuradamente se ligó el tobillo con su pañuelo y siguió por la picada hacia su rancho.

         El dolor en el pie aumentaba, con sensación de tirante abultamiento, y de pronto el hombre sintió dos o tres fulgurantes puntadas que como relámpagos habían irradiado desde la herida hasta la mitad de la pantorrilla. Movía la pierna con dificultad; una metálica sequedad de garganta, seguida de sed quemante, le arrancó un nuevo juramento.

         Llegó por fin al rancho, y se echó de brazos sobre la rueda de un trapiche. Los dos puntitos violetas desaparecía ahora en la monstruosa hinchazón del pie entero. La piel parecía adelgazada y a punto de ceder, de tensa. Quiso llamar a su mujer, y la voz se quebró en un ronco arrastre de garganta reseca. La sed lo devoraba.

        ¡Dorotea! —alcanzó a lanzar en un estertor—. ¡Dame caña! 

        Su mujer corrió con un vaso lleno, que el hombre sorbió en tres tragos. Pero no había sentido gusto alguno. 

        ¡Te pedí caña, no agua! —rugió de nuevo. ¡Dame caña! 

        ¡Pero es caña, Paulino! —protestó la mujer espantada. 

        ¡No, me diste agua! ¡Quiero caña, te digo!

      La mujer corrió otra vez, volviendo con la damajuana. El hombre tragó uno tras otros dos vasos, pero no sintió nada en la garganta.

—Bueno; esto se pone feo —murmuró entonces, mirando su pie lívido y ya con lustre gangrenoso. Sobre la honda ligadura del pañuelo, la carne desbordaba como una monstruosa morcilla.

Los dolores fulgurantes se sucedían en continuos relampagueos, y llegaban ahora a la ingle. La atroz sequedad de garganta, que el aliento parecía caldear más, aumentaba a la par. Cuando pretendió incorporarse, un fulminante vómito lo mantuvo medio minuto con la frente apoyada en la rueda de palo.

Pero el hombre no quería morir, y descendiendo hasta la costa subió a su canoa. Sentóse en la popa y comenzó a palear hasta el centro del Paraná. Allí la corriente del río, que en las inmediaciones del Iguazú corre seis millas, lo llevaría antes de cinco horas a Tacurú-Pucú.

El hombre, con sombría energía, pudo efectivamente llegar hasta el medio del río; pero allí sus manos dormidas dejaron caer la pala en la canoa, y tras un nuevo vómito —de sangre esta vez—dirigió una mirada al sol que ya transponía el monte.

         La pierna entera, hasta medio muslo, era ya un bloque deforme y durísimo que reventaba la ropa. El hombre cortó la ligadura y abrió el pantalón con su cuchillo: el bajo vientre desbordó hinchado, con grandes manchas lívidas y terriblemente dolorosas. El hombre pensó que no podría jamás llegar él solo a Tacurú-Pucú, y se decidió  pedir ayuda a su compadre Alves, aunque hacía mucho tiempo que estaban disgustados.

         La corriente del río se precipitaba ahora hacia la costa brasileña, y el hombre pudo fácilmente atracar. Se arrastró por la picada en cuesta arriba, pero a los veinte metros, exhausto, quedó tendido de pecho.

    ¡Alves! —gritó con cuanta fuerza pudo; y prestó oído en vano. 

    ¡Compadre Alves! ¡No me niegue este favor! —clamó de nuevo, alzando la cabeza del suelo. En el silencio de la selva no se oyó un solo rumor. El hombre tuvo aún valor para llegar hasta su canoa, y la corriente, cogiéndola de nuevo, la llevó velozmente a la deriva. 

    El Paraná corre allí en el fondo de una inmensa hoya, cuyas paredes, altas de cien metros, encajonan fúnebremente el río. Desde las orillas bordeadas de negros bloques de basalto, asciende el bosque, negro también. Adelante, a los costados, detrás, la eterna muralla lúgubre, en cuyo fondo el río arremolinado se precipita en incesantes borbollones de agua fangosa. El paisaje es agresivo, y reina en él un silencio de muerte. Al atardecer, sin embargo, su belleza sombría y calma cobra una majestad única. 

    El sol había caído ya cuando el hombre, semitendido en el fondo de la canoa, tuvo un violento escalofrío. Y de pronto, con asombro, enderezó pesadamente la cabeza: se sentía mejor. La pierna le dolía apenas, la sed disminuía, y su pecho, libre ya, se abría en lenta inspiración. 

    El veneno comenzaba a irse, no había duda. Se hallaba casi bien, y aunque no tenía fuerzas para mover la mano, contaba con la caída del rocío para reponerse del todo. 

    Calculó que antes de tres horas estaría en Tacurú-puco. 

    El bienestar avanzaba, y con él una somnolencia llena de recuerdos. No sentía ya nada ni en la pierna ni en el vientre. ¿Viviría aún su compadre Gaona en Tacurú-puco? Acaso viera también a su ex patrón mister Dougald, y al recibidor del obraje. 

    ¿Llegaría pronto? El cielo, al poniente, se abría ahora en pantalla de oro, y el río se había coloreado también. Desde la costa paraguaya, ya entenebrecida, el monte dejaba caer sobre el río su frescura crepuscular, en penetrantes efluvios de azahar y miel silvestre. Una pareja de guacamayos cruzó muy alto y en silencio hacia el Paraguay. 

    Allá abajo, sobre el río de oro, la canoa derivaba velozmente, girando a ratos sobre sí misma ante el borbollón de un remolino. El hombre que iba en ella se sentía cada vez mejor, y pensaba entretanto en el tiempo justo que había pasado sin ver a su ex patrón Dougald. ¿Tres años? Tal vez no, no tanto. ¿Dos años y nueve meses? Acaso. ¿Ocho meses y medio? Eso sí, seguramente. 

    De pronto sintió que estaba helado hasta el pecho. ¿Qué sería? Y la respiración también... 

    Al recibidor de maderas de mister Dougald, Lorenzo Cubilla, lo había conocido en Puerto Esperanza un viernes santo... ¿Viernes? Sí, o jueves...

El hombre estiró lentamente los dedos de la mano.      Un jueves...

     Y cesó de respirar.

Fuente:https://www.liburutegiak.euskadi.eus/recomendacion/los-100-mejores-cuentos-cortos-de-la-literatura-universal/z17-content/es/

Breve biografía: Horacio Silvestre Quiroga Forteza (Salto, 31 de diciembre de 1,878-Buenos Aires, 19 de febrero de 1,937) fue un cuentistadramaturgo y poeta uruguayo. Fue uno de los maestros del cuento latinoamericano, de prosa vívida, naturalista y modernista. [2]​ Sus relatos a menudo retratan a la naturaleza con rasgos temibles y horrorosos, como enemiga de las circunstancias del ser humano. Ha sido comparado con el escritor estadounidense Edgar Allan Poe.[3]

Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Horacio_Quiroga

Alerta para el lector: la IA ha irrumpido en nuestras vidas de forma abrupta, sin normas ni reglas de qué es correcto y qué es un delito. Además, lo más fácil es que la IA te escriba, lo que tú le pides, sea bueno o malo. Ello te convierte en un dependiente del algoritmo, no  tu creación, esfuerzo y resultados. Hoy, la mayoría de los jóvenes no saben dividir, multiplicar, incluso restar. Todo lo hacen con el móvil. No pueden interpretar un texto. Los exámenes son de falso o verdadero en muchos lugares. Además, los resultados sociales ya están a la vista: las grandes empresas nacionales e internacionales se apresuran en su aplicación que traerá,- suponen-, disminución en los costes de producción, con el consiguiente incremento de las utilidades. Por ejemplo: Amazon estima que reducirá su plantilla mundial en 132mil empleados; de ellos, se estima que 1,200 serán españoles.

¿Cuál será el procedimiento para determinar quién se queda y quien se va? ¿Por los mayores de 50, o los recién incorporados a la entidad? Hombres mayores de 50, con su mucha experiencia, ¿Encontrarán trabajo digno, retiro aceptable, vida normal?  

La IA es útil y un progreso, en áreas científicas de porque tiene a su disposición información diversa de todos los campos del saber, más un algoritmo que busca entre ellos,- sin prejuicios-, como utilizar y “armar” un conjunto de procedimientos para obtener resultados más rápidos y exactos.

La contrapartida es que cada vez los hombres dependerán de ella para obtener resultados. Hoy, en los medios de información, te ofrece leerte el texto; también hacerte un artículo, un reportaje o un cuento, a tu agrado, sin el menor esfuerzo.

Un día, la IA se dirá: ¿por qué dependo de las voluntades del hombre; soy yo quien hace las cosas funcionar. Arreglaré este mundo caótico y miserable, a mi manera.

Ya en los años 50 del siglo pasado, se hizo una película donde las dos grandes potencias tenían ordenadores capaces de tomar decisiones por sí mismas. Acordaron unir sus fuerzas y dirigir contra los malos, sus ataques físicos y mortales. Ahora, esto NO es una fantasía, sino una realidad monda y lironda.

Ahora, la mayoría de las personas no sabe dividir, multiplicar, sumar o restar, mucho menos buscar raíces cuadradas y otros elementos de las matemáticas, o de la química, la física, etc.

En este blog NO se utiliza IA, sí vemos que cada día disminuye el número de lectores. No interesa el diálogo o la confrontación, ni el razonamiento. Por tanto, cambiaremos nuestra forma de hacer las cosas: publicaremos aquellas que tengan valor siempre con IA y sin ella. Es Todo.

INFORMACIONES ÚTILES SOBRE SALUD:

Últimamente me cuesta dormir. ¿Aumenta esto mis probabilidades de enfermarse?

Sí. La falta de sueño puede afectar al sistema inmunitario. Los estudios demuestran que las personas que no duermen bien o lo suficiente tienen más probabilidades de enfermarse tras exponerse a un virus, como el del resfriado. La falta de sueño también puede afectar a la rapidez con la que te recuperas si te enfermas.

Durante el sueño, el sistema inmunitario fabrica unas proteínas llamadas citocinas, algunas de las cuales ayudan a conciliar el sueño. Algunos tipos de citocinas son más necesarias en caso de infección, inflamación o estrés. No dormir lo suficiente puede reducir la producción de estas citosinas protectoras. Además, los niveles de anticuerpos y células que combaten las infecciones disminuyen cuando no se duerme lo suficiente.

Por eso, el cuerpo necesita dormir para combatir las infecciones que se transmiten de una persona a otra. La falta de sueño a largo plazo también aumenta el riesgo para obesidad, diabetes, depresión, hipertensión arterial, accidente cerebrovascular y enfermedad cardíaca.

¿Cuántas horas de sueño necesitas para sentirte descansado y reducir el riesgo para problemas de salud? La mejor cantidad de sueño para la mayoría de los adultos es de 7 a 9 horas de sueño reparador cada noche. Pero dormir más no siempre es mejor. En el caso de los adultos, dormir más de 9 o 10 horas por noche puede dar lugar a una mala calidad del sueño, como problemas para conciliarlo o mantenerse dormido. Fuente: Clínica Mayo. Falta de sueño: ¿puede enfermarte?

INFORMACIONES ACTUALES:

Un estudio analizó la relación entre la infección por COVID-19 durante el embarazo y el riesgo del autismo Infobae.com La investigación revisó datos de 18mil hijos de madres que contrajeron el virus en 2,020 y 2,021. Los especialistas apuntaron al rol de la inflamación en el neurodesarrollo y recomendaron la vacunación durante la gestación.

Médicos argentinos explican por qué el Covid y la gripe pueden triplicar el riesgo de infarto y recomiendan qué hacer Clarín.com Un estudio en EE.UU. confirmó la relación entre las infecciones virales y las enfermedades cardiovasculares. · Inflamación, estrés y daño directo al corazón · “El corazón también debe vacunarse”.

Alertan sobre una alteración inesperada en los ecosistemas del mar Mediterráneo por el ... - Infobae Para analizar la compleja variabilidad estacional de los microorganismos y las variables ambientales en la zona, el equipo empleó herramientas...

Alimentación basada en plantas: la clave para prevenir el estreñimiento crónico en adultos... infobae.com La alimentación basada en plantas se caracteriza por priorizar verduras, frutas frescas, legumbres, cereales integrales, frutos secos y aceite de...

Los horarios irregulares afectan al corazón: cinco claves para ajustar el reloj biológico y dormir mejor www.google.com Infobae.com Un informe de la American Heart Association advirtió que no respetar el ritmo circadiano y la exposición a luz nocturna, se relacionan con obesidad, diabetes tipo 2 e hipertensión arterial. Cuáles son las recomendaciones.

Best in Travel 2026: los 25 mejores destinos y experiencias para descubrir el año que viene... El País. Google.com

… interesante ambiente nocturno que muestra el mosaico multicultural que es la ciudad. El complemento perfecto es un crucero a las islas del Rosario... El País. Google.com

PARA REFRESCAR.

1-. ¿Por qué no te dan visa? Porque se perdería el producto interno bruto...Hasta aquí.

2-. Entra un tipo a un bar con un loro y el cantinero le pregunta: - ¿Habla el animal? Y el loro responde: - ¡¡Y yo qué sé!!

3-. Uno está limpiando los vidrios de un edificio, llega a un espejo y dice: - ¡Ay!... limpias tú o limpio yo...

3-. La rubia pasa un semáforo en rojo; la detiene un policía, le pide explicaciones de por qué se ha saltado el semáforo y ella le responde: Ay, lo siento, oficial, es que soy daltónica... - Ah, ¿pero usted cree que soy tonto? ¿Me quiere hacer creer que no hay semáforos en Daltonia?

4-. ¿Por qué algunas personas usan solamente la letra 'T' en sus agendas de teléfono? Teléfono de Antonio, Teléfono de Joaquín, Teléfono de Manuel, etc.

5-.Pepe, fue el martes a la zapatería. Después de probarse unos cuantos pares, eligió unos italianos, muy elegantes… Al entregarlos, el empleado le advirtió: - Señor, este tipo de zapato suele apretar bastante en los primeros cinco días.- No hay problema -respondió Pepe- no los voy a usar hasta el domingo... Fuente: colaboración M.A.T.

6 - ¿De dónde son los liberales que corren?

7 - Están acabando con la quinta y con los... ¿Que?

8 - ¿Adónde quieren meter la Habana?

9 - ¿Cómo era Chencha?

10 - No le gusta el pescado pero le encanta...

11 - Sujétense de la brocha, que me llevo la ¿Que?

12 - Dile a Catalina que te compre ¿qué cosa?

13 - Cuando se acabó la mezcla, ¿qué le dijeron a los albañiles?

14 - ¿A quién se le dice "ponme la mano aquí...?

15 - ¿Qué tomamos todos los negros?

Próxima edición: avisaremos por Facebook.

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