martes, 11 de agosto de 2020

349. Cuento.

 Autor: Onelio Jorge Cardoso. Nació en Calabazar de Sagua, 11 de mayo de 1914, Las Villas. Murió en La Habana, 29 de mayo de 1986); fue un buen cuentista cubano. Fuente: Ecured.cu

CABALLITO BLANCO.

Era, primero un carrusel, o un niño primero y un carrusel después. Nunca se sabrá.

La cosa es que el niño estaba enfermo de un mal de pie o de pierna que lo tenía impedido de caminar. Así pues, se pasaba el tiempo mirando por la ventana abierta dar vueltas al carrusel y oyendo su música alegre del otro lado de la calle.

Veía los corcelitos pasar corriendo, desbocados, las bocas rojas de grandes dientes blancos y las crines de madera sueltas al viento. Foto: Spanish Réplicas.

De modo tal que le fue tomando tanta simpatía al caballito, que no hubo tarde que no lo mirara ni noche que no soñara con él. Y, precisamente, una de esas noches en que estaba soñando, sintió un fuerte resoplido junto a la ventana, ¡brrrrr!, y despertó sorprendido por los ojos del caballito que lo miraban.

—Oye, ¿qué te parece si damos una vueltecita por el campo? —dijo, y el niño se sintió tan contento que le saltó el corazón de alegría.

— ¡Ahora mismo! dijo… Pues monta, respondió el caballito. Pero de repente el niño se contuvo: Es que la pierna… el pie… Mi tía dice que hay que esperar.

—Bueno —contestó el corcelito blanco—, si te alegra, ¿qué daño puede hacerte?

— ¿Tú crees? Tal vez puede que sea así. —Entonces no perdamos más tiempo. Salta y monta, que viene el día.

Y así lo hizo el muchacho, más contento que nunca y oyendo en la noche el galope del caballito que golpeaba las calles de la ciudad.

Claro, que hay que ver lo que es el nacimiento del día cuando queda aún alguna estrella demorada en el cielo. Y luego, cuando la mañana se va desprendiendo de las nubes, con su pupila de colores bonitos. Estas cosas son más lindas de ver que de contar; y eso fue lo primero que asombró al muchachito, ya en pleno campo, al amanecer, cuando el caballito se detuvo resoplando.

— ¿Qué te parece? — ¡Qué estrellas más altas y más limpias! ¡Pero se van borrando!

—No lo creas del todo. Mira bien, abajo. Se han quedado en las de las hierbas. — ¿En las hojas? —El rocío, mira bien. —Es verdad. Brillan igual.

—Y con el mismo sol de siempre. El sol de anoche en otro sitio del cielo. Ahora, en cuanto suba la luz, se pondrán los pájaros a cantar que da gusto. Cada quien del monte irá a sus cosas. Hasta los caracoles; los verás con sus tarritos afuera, andando por los caminos para atender sus asuntos.

—Es muy lindo. —Y ahora, observa por entre mis orejas y dime qué ves.

—Un río, y grande. —Pues vamos a cruzarlo. — ¿Cómo? ¡Si no sé nadar!

—Yo nadaré por ti. Tú sigue montado y verás que ahorita llegamos a la otra orilla.

—Pero… espérate, que hay una dificultad… — ¿Cuál?

—Que si me mojo el pie… la pierna… porque mi tía siempre dice…

—Bueno, si te gusta la otra orilla no puede hacerte daño. — ¿Aunque me moje en parte? —Aunque te mojes todo. —Bien, si tú lo dices, entonces vamos.

Había allí un monte de guayabas y un batallón de cotorras comiendo de ellas.

— ¿Y eso qué es? — preguntó el niño riendo. — ¿Esa?, esa es la gente más conversadora del monte —dijo el caballito—. No se sabe el tiempo que pasan hablando tonterías, pero hacen falta porque alegran el aire con sus colores.

—Pues mira que son graciosas. —Con tal que no le pongas atención a todo lo que dicen, graciosas son.

Y el niño, que se llamaba Alejandro, y que no hemos dicho su nombre porque el caballito no necesitaba preguntárselo, se echó a reír abiertamente con el asunto de las cotorras y, después, al volver la cabeza, vio al caballito que, arqueando el cuello, le ofrecía un ramo llenito de guayabas maduras.

—Esto, ¿se come? — Diente con diente toda la que quieras.

Alejandro tomó en sus manos las guayabas, y cuando ya iba a morderlas, de nuevo se contuvo. — ¿Y si son ácidas?, — ¿Qué?

—No, que no sé. Tal vez la digestión, porque mi tía dice que si… —Si te gusta su aroma, te gusta su carne. Ningún daño te hará. Prueba.

Y le supieron a gloria las guayabas con semillas y todo. También el caballo, a su vez, comió guayabas, y Alejandro oyó, por primera vez, ese agradable rumor a boca cerrada que hacen los caballos cuando mastican algún alimento que necesitan triturar.

Luego bebió el corcelito en el río, y el niño mirando de qué modo tan interesante sube el agua por el cuello de los caballos en forma de pelotas que se siguen unas a otras, detrás de la piel.

—Bueno, monta que nos vamos. —Pero, ¿ya de regreso? ¿Tan pronto se acaba todo? —dijo Alejandro, y el corcelito blanco, soltando un alegre relincho, que era su risa natural, dijo: —No, todavía. Hay mucho que ver y apenas ha empezado el sol. Así que trepa.

—Pero, ¿a dónde vamos? —preguntó Alejandro. Y el caballito, por primera vez, echando atrás las orejas, dijo: —Cuando estés contento que no te importe a dónde vayas. —Bien, llévame a donde quiera que vayas. Y echó a correr el corcelito blanco que daba gusto su carrera.

Sonaba el viento en los oídos de Alejandro como cuando hay ciclón (borrasca) y el aire silba en los alambres. Agarrado fuertemente a las crines, miraba viendo venir el camino a toda velocidad, cerrado de monte bonito y de algunas ramas que pasaban sobre su cabeza, obligándolo a agacharse a tiempo para no ser golpeado.

Y así estuvieron, corre que te corre, hasta que fue disminuyendo el galope, porque ahora el camino subía como si quisiera desembocar en las nubes.

— ¿A dónde vamos? —gritó Alejandro para ser oído, y el caballito, sin detenerse, volvió la cabeza: —Arriba. A la montaña, y si hubiera camino, a mucho más.

Alejandro se sonrió contento, y como ya no era tanta la carrera, empezó a mirar a los lados. A la izquierda el río se iba quedando allá, donde estuvieron, y a la derecha la tierra, creciendo, aprisionando piedras y raíces que salían al camino.

— ¡Oye, se ve el río como un cinto de plata! —Espera y lo verás como un cordelito en el suelo. Ciérrate el cuello que allá hace frío. — ¿Me hará daño? —Ninguno.

—Entonces, ¿para qué cerrármelo? Además, estoy agarrado a la crin, ¿con qué manos? —Empiezas a entender y yo me he vuelto tonto.

Y, corre que te corre, siguieron hasta que al fin, bañado en espumoso sudor, el caballito blanco se detuvo en lo alto de la montaña. — Salta al suelo y mira —dijo.

Pero era tan hermoso el paisaje, que no tuvo que decírselo dos veces. De un salto, Alejandro se desmontó y fue hasta el borde de la montaña a mirar abajo.

¡Qué verde tan intenso tan distante! Un hombre iba por allá, por su camino, chiquito como una pulga a lomo de su caballo, pequeño como un grillo. Y el río, efectivamente, era un cordelito de plata que curvaba entre los árboles. Pero lo que más llamó la atención de Alejandro fue una nube perezosa que venía moviéndose más debajo de la montaña.

— ¡Cómo! ¡Somos más altos que las nubes! —Ya lo estás mirando —dijo el caballito.

—No, no puede ser. Siempre las nubes le quedan a uno por encima de la cabeza.

—Bueno, siempre que uno no se decida a sobrepasarlas. ¿No has volado nunca en avión? —No, nunca, ¿y tú?

— ¡Hombre, Alejandro! ¿Quién ha visto un caballo volando en avión? — ¡Es verdad! —dijo riendo el muchacho, y el otro relinchó de pura risa también.

Después Alejandro estuvo recogiendo esas flores solitarias y hermosas que crecen en las montañas, y que nadie pone en búcaros como si solo fuesen bonitas las rosas y las flores de jardinería. En tanto, el caballito se tendió en el suelo y había que ver las vueltas que daba, retozando en la hierba como un muchacho. Alejandro se reía de sus gracias y maromas, y como el caballito viera que esto le daba gusto, dio tantas vueltas que en una de ellas se acercó, peligrosamente, al borde de la montaña.

— ¡Cuidado! —dijo Alejandro, y el caballito dijo: — ¡Contra! Una monada más y vas a tener que bajar tú solo. Mira, mejor nos vamos. Ya viste todo lo lindo de aquí —y el niño dijo: —Como tú quieras; nos vamos, pero… no a casa todavía, ¿verdad?

—Todavía —dijo el caballito, y esta vez se agachó hasta el suelo para que el niño montara. —Eso sí, agárrate ahora más firme que antes, porque si subiendo corrí, imagínate cómo será bajando.

—Yo no tengo miedo —dijo Alejandro, y esta vez el caballito solo dijo: — ¡Eso es! —y arrancó a correr.

Naturalmente que en esta ocasión la carrera fue tan veloz, que el niño se pasó el tiempo con la cabeza pegada al cuello del corcelito y las manos aferradas a la crin. De modo que ni vio por dónde iba hasta que, de un tirón, se detuvo y Alejandro se corrió a la cabeza del caballito.

— ¡Contra! —dijo el niño sorprendido, y el caballito dijo: — Enderézate. Ojos, oídos y nariz ahora. Mira lo que tienes enfrente.

Bueno, había que oler, ver y oír. No en balde el caballito le había dicho las tres cosas. Pero Alejandro no supo si oyó el ruido de la marejada primero, o si fue el olor de la sal en el aire, o vio el azul, intenso, lindo, que venía a romperse en espumas a la playa.

— ¡El mar! —dijo el muchacho, loco de contento. — ¡El mar! —dijo el caballito.

— ¡Maravilla! ¡Cómo hay olas y olas! Y los pájaros esos, volando, ¿a dónde van? —Gaviotas —aclaró el corcelito.

Y Alejandro se desmontó de un salto y empezó a quitarse las ropas. Primero los zapatos —que los tiró lejos—, luego la camisa, y en cuanto empezó a zafarse el cinto se detuvo inesperadamente y se quedó mirando al caballito. Claro que el caballito sabía lo que pensaba el niño. No; no era que le diera pena quedarse desnudo. Para eso eran amigos, y además varones los dos. Es que… otra vez la misma cosa. Entonces el caballito lo dejó que hablara:

—Bueno —empezó el niño con la cabeza baja—, es que quizás el agua salada… porque las piernas, dice mi tía…

Pero esta vez el corcelito blanco no le contestó. Paso a paso vino hasta él, se agachó a su lado y le dijo: —Acaba de quitarte la ropa y monta.

Y Alejandro lo hizo. Se quedó bien en cueros, como había venido a este mundo tan falto de caballitos blancos, montó en su caballo y, naturalmente, el corcelito empezó por meterse en el agua hasta que al momento estaba nadando y el niño prendido a sus crines primero, luego a la cola y después muertos de risa los dos.

En fin, anduvieron libres y dichosos hasta que cayó la noche y Alejandro tuvo hambre y sueño, porque desde luego, un niño no solo vive de guayabas. Así que el caballito le dijo: —Monta, que nos vamos.

Y montó y echaron a correr otra vez bajo las estrellas hasta que llegaron a la ciudad y a la ventana de Alejandro. Allí mismo, el niño se despidió del caballito dándole un beso en la frente, de un agradecimiento tal, que sonó como un cohete.

Entonces el caballito le dijo: —No hay nada que lamentar. Volveremos a andar juntos. Pero esta vez, recuerda, tú vas a buscarme. —Lo que digas —dijo Alejandro, y lo vio cómo se marchaba al carrusel para ocupar su puesto entre los demás caballos.

Al otro día el médico vino a casa de Alejandro, al atardecer, y al preguntar por el niño, la tía, con los ojos más felices del mundo, le dijo que estaba en el carrusel, montando un caballito blanco. El médico, que era un hombre bueno, viejo y sabio, se puso de pie sacudido por la noticia.

— ¡Pero cómo, si todavía no puede caminar! —Desde esta mañana —dijo la tía, y el médico, mirando por la ventana el carrusel, dijo sentándose de un golpe:

— ¡Contra! ¡Increíble! ¡Pues sí que son buenas estas medicinas mías!

Fuente condensada de: https://ciudadseva.com/texto/caballito-blanco/

LAS RECETAS DE LA ABUELA.

El maíz es uno de los ingredientes más usados en América. Son muchos los platos que se pueden preparar con maíz, incluida esta deliciosa receta de pan de maíz. Hay diferentes versiones del pan de maíz, como el pan de maíz americano, el dominicano o el gallego. Algunas son dulces, otras saladas, pero vale la pena que las pruebes todas, si te encanta el mundo de la panificación.

En este caso, te traemos una versión salada de este pan que te tomará menos tiempo de hacer que otras versiones. El resultado será un pan casero esponjoso y suavecito. Puedes disfrutarlo en el desayuno o usarlo para acompañar platos principales.

PAN DE MAÍZ CASERO:

Pan de maíz

Ingredientes:

200 gramos de harina de trigo.

1 cucharada postre de sal fina.

180 gramos de harina de maíz amarillo.

 5 gramos de bicarbonato de sodio.

 250 mililitros de agua tibia.

 3 cucharadas soperas de aceite vegetal.

 10 gramos de levadura seca.

 1 cucharada sopera de miel. 

Procedimiento:

1.-Disuelve la levadura y la miel con agua tibia y remueve bien. En un bol aparte, mezcla todos los ingredientes secos: la harina de trigo, la harina de maíz, la sal y el bicarbonato de sodio. (Truco: Tamiza la harina para que el pan de maíz casero te quede más tierno).

2.-Haz un hueco en el centro de los ingredientes secos con la maza.  Echa en ella la mezcla de levadura,  agua tibia  y miel. Añade el aceite y mezcla bien hasta que la masa del pan de maíz quede homogénea. Recuerda engrasar un poco el molde.Tapa el recipiente con papel film (transparente) y deja reposar en un lugar cálido por una media hora hasta que haya doblado su tamaño.

3.-Vuelve a amasar la mezcla. Puedes engrasarse las manos con un poco de aceite para que no se te quede pegada en las manos.

4.-Pon una lámina de papel vegetal sobre una bandeja para hornear. Pon la masa en la bandeja y deja que repose 30 minutos más. Precalienta el horno a 200°C ≈ 390º F y mete la masa del pan de maíz a hornear durante unos 25-30 minutos.

¡Saca tu pan de maíz recién horneado y disfrútalo!

Fuente y foto: https://www.recetasgratis.net/receta-de-pan-de-maiz-7002.html

DEL HOGAR Y ALGO MÁS.

Añadir título
El garbanzo casi siempre ha sido sinónimo de frugalidad, pobreza e incluso rudeza. Numerosas son las expresiones en este sentido. Lo mismo sucede con el consumo de esta formidable legumbre, que si bien ha sido utilizada con cierta profusión en la Antigüedad es a partir del descubrimiento de América, y como consecuencia de la llegada de la alubia mexicana, cuando el garbanzo entra en franco retroceso en numerosas regiones de Europa. Así, el consumo del garbanzo se limitará cada vez más a las zonas de producción y a un determinado entorno social: los grupos de bajos ingresos de la ciudad y el campo. Foto de: dietas.net

En lo referente a las expresiones en las que el garbanzo es protagonista, se debe señalar la rudeza de conceptos que se asocian o las apreciaciones negativas que transmiten. La expresión española "por un garbanzo no se descompone la olla" hace referencia, …, a la insignificancia. Otro concepto como la inadaptación o el no respeto de las normas se manifiesta en la expresión "en todo cocido siempre hay un garbanzo negro". Otra cita que revela la importancia del garbanzo como símbolo de fuente alimenticia y sustentadora es "mirar por el garbanzo", que hace alusión a la necesidad de cuidar el origen de nuestra riqueza.

El miedo también aparece reflejado en la expresión provenzal "l'aurien barra lou cuou em un cese", que podríamos traducirla por "se le ha tapado el culo con un garbanzo". De la misma manera, este tipo de expresiones aparecen en italiano:"Essere un cece cotto", ("estar como un garbanzo cocido"), que hace referencia a la borrachera por el estado en que uno se encuentra.

No menos importante es la simbología o relación del garbanzo con la muerte. Los griegos de época clásica comían garbanzos en los banquetes fúnebres. En la región de Niza la tradición establece comer garbanzos el Miércoles de Ceniza, el Viernes Santo y el Día de todos los santos. La misma tradición existe en numerosos lugares de España durante el Viernes Santo cuando se come el suculento potaje de garbanzos.

El garbanzo es de una riqueza formidable en lo que a aportes nutritivos se refiere. Es rico en proteínas, almidón y en lípidos (más que las otras legumbres) sobre todo de ácido oleico y linoleico[i], que son insaturados y carentes de colesterol. Del mismo modo el garbanzo es un buen aporte de fibra y calorías.

Hay que tener en cuenta, no obstante, que si el garbanzo es rico en proteínas (entre 20 y 25% de su peso), éstas no incluyen todos los así llamados aminoácidos esenciales (no sintetizables por el cuerpo humano) necesarios para la nutrición humana. Para remediar esta carencia es aconsejable completar las recetas de garbanzos añadiendo a los platos pastas o arroz - una combinación que sí incluye en una sola comida todos los aminoácidos esenciales. El mismo efecto se consigue al acompañar los garbanzos con pan, pero en ese caso no hay que olvidar el notable contenido en sodio que posee el pan. Otra posibilidad viene también dada por el añadido de carnes o pescados.

En este sentido, no hace falta reflexionar mucho para darse cuenta de la "sabiduría" de los platos de legumbres que encontramos por toda la cuenca mediterránea en los que se mezclan garbanzos con pastas, diversas verduras y arroz, como en la menestra, el cocido tradicional campestre y el cuscús, o también con ingredientes cárnicos o con pescado, como en el potaje, por citar solo unos ejemplos. En Italia, y como ingrediente principal de su receta, encontramos la farinata o fainá.

(…) En cuanto a los aportes beneficiosos del garbanzo hay que señalar su valor diurético, su capacidad para favorecer el tránsito intestinal (debido al alto nivel de fibras que contiene), su valor energético y por su bajo contenido en sodio  permite ser incluido en dietas de control de la hipertensión.

Los garbanzos pueden comerse cocidos, tostados, fritos e incluso en forma de harina aunque ha sido consumida en algunas zonas también como infusión, en una especie de café, una vez que los garbanzos han sido tostados y molidos[ii].

En lo que respecta a la cocción, ésta debe ser uniforme y a tal fin, los garbanzos deben ser introducidos con el agua templada y en caso de que se deba añadir agua también debe estar previamente templada (como dicen las cocineras, “para que no se pasmen”). Los garbanzos deben ser dejados en remojo un número variable de horas en función de la calidad de los mismos.

En la cocina española posee su posición como ingrediente en diversos platos como lo es el cocido madrileño, los callos a la andaluza, etc. El garbanzo es muy común en la cocina de la India y se emplea en numerosos platos, formando parte de las legumbres denominadas Dal y frecuentemente en la forma de harina. En la cocina del Magreb es muy peculiar el hummus, una especie de pasta de garbanzos. Fuente condensada de: es. wikipedia.org.

INFORMACIONES ÚTILES:

Efectos de la marihuana en el cuerpo. El nombre científico de la marihuana es Cannabis sativa. Su principal ingrediente activo es el THC (delta-9-tetrahidrocannabinol). Este ingrediente se encuentra en las hojas y los brotes de la planta de marihuana. Puede producir diferentes efectos en el cuerpo, como: Sensación de bienestar o de relajación; Aumento del apetito; Aumento de las sensaciones de la vista, oído y gusto. Sin embargo, su uso excesivo también puede causar problemas, como ansiedad, agitación o problemas del sueño. Entérese sobre los efectos de la marihuana en el cuerpo. MedlinePlus

Los numerosos síntomas del coronavirus clarín.com Por TARA PARKER-POPE Para una enfermera de Texas, la primera señal de que algo andaba mal sucedió mientras se cepillaba los dientes: no pudo percibir el sabor de su pasta de dientes. Para un abogado de Georgia,…

¿Qué es la incompatibilidad RH? Ocurre cuando una mujer embarazada tiene sangre Rh negativa y su bebé tiene sangre Rh positiva. Durante el embarazo, los glóbulos rojos del feto pueden pasar a la sangre de la madre a través de la placenta. Si la madre es Rh negativo, su sistema inmunitario trata a las células fetales Rh positivas como si fuesen una sustancia extraña. El cuerpo de la madre crea anticuerpos que destruyen los glóbulos rojos circulantes del bebé. Este problema se ha vuelto menos común en los lugares que brindan acceso a buenos cuidados prenatales. ¿En qué consiste el tratamiento? Entérese. MedlinePlus

POESÍA.

Rubén Darío. (Metapa, República de Nicaragua, 18 de enero de 1,867 - León, República de Nicaragua, 6 de febrero de 1,916). Poeta, periodista y diplomático, está considerado como el máximo representante del modernismo literario en lengua española. Su importancia en nuestra literatura es tan destacada que resulta complicado elegir cuáles son los mejores poemas de Rubén Darío.


 Amo, amas

Amar, amar, amar, amar siempre, con todo
el ser y con la tierra y con el cielo,
con lo claro del sol y lo oscuro del lodo;
amar por toda ciencia y amar por todo anhelo.

Y cuando la montaña de la vida
nos sea dura y larga y alta y llena de abismos,
amar la inmensidad que es de amor encendida
¡y arder en la fusión de nuestros pechos mismos!

https://www.zendalibros.com/los-mejores-poemas-ruben-dario

PARA REFRESCAR.

1. Hacerse el sordo: Hola, ¿cómo se llama el perro? -¿Quién? -¡El perro!
-¡¡Quien!! -¡¡Usted está sordo!! -¡¡El perro se llama quien!! -¿¿Qué??

2. Que le dice el 1 al 10? Yo soy SIN CERO, SINCERO.

3. Vago pero honrado: A ese vago le decían "hombre honrado" porque cada vez que encontraba un trabajo, lo devolvía. 1-3 chistes.yavendras.com

Próxima edición: martes 15 de septiembre.

Nota de la Editora: He recibido este correo de una/un lector mexicano: “Date: mié., 29 jul. 2020:  Unknown ha dejado un nuevo comentario en su entrada "5. Francisca y la Muerte. Cuento de Jorge Onelio C...": “Me encantó esta chido* realmente”. [*Chido: En México, chido, chida, es un adjetivo que se utiliza en el lenguaje familiar, coloquial, que significa: “Que es bueno, bonito o agradable”. DEL].

Es uno de mis cuentos cubanos preferidos, porque está escrito con “travesura”, con ironía alegre, donde Francisca, sin quererlo, le da “el esquinazo” a la Muerte hasta que la Vieja se va enfurecida y decepcionada. Por otra parte, muestra la vida de una buena persona campesina que ayuda a todos los que puede.                                                 

[i] El ácido linoleico (del griego linon) lino, cuya semilla es la linaza y aceite de oliva o simplemente aceite) es un ácido graso esencial para el organismo humano, lo cual quiere decir que el organismo no puede sintetizarlo y tiene que ser ingerido por la dieta. es.wikipedia.org

[ii] infusión con garbanzos: para fortalecer el sabor del café, ha sido costumbre en muchos lugares tostar garbanzos conjunta o separadamente con los granos de café y molerlos.

free counters

miércoles, 15 de julio de 2020

348. PERSONAJE.

El personaje que les ofrecemos es una muy rara combinación de poeta, matemático y astrónomo, nacido hace más de un milenio en medio del esplendor del mundo  musulmán en plena expansión, en aquel momento. **El nombre bajo el que le conocemos en Occidente procede del inglés      Omar Khayyam, mientras que en árabe es  Omar ibn al-Jayyam que significa  "fabricante de tiendas (de campaña)", según la tradición musulmana de atribuir a los hijos el oficio familiar. Nuestra civilización lo conoce más como poeta que como gran matemático y astrónomo, ciencias en que goza de gran reputación aún en ambos mundos culturales. *También estudió la música, la mecánica y la geografía. Foto: El País.

Sin embargo, lo que nos atrae del hombre y su poesía, es su profunda,- en ocasiones-, amarga ironía y su constante cuestionamiento del mundo religioso en que vive; la forma en que expresa esa duda filosófica a través de los  algo más “*de 1,200 y 2,000 cuartetas” (sic),- los rubaiyat-, que se le atribuyen  y que son dos estrofas de dos versos, en dos partes. El término «rubaiyat» deriva de la raíz árabe de la palabra «cuatro»*.

Para leer a Omar es conveniente hacerlo de una traducción lo más directa posible del persa, realizada por un poeta para preservar su esencia, ritmo e intencionalidad. Sin más, le ofrecemos lo que recoge la Historia de este grande entre los sabios:

“Omar Jayam (Nishapur, entonces capital Selyúcida de Jorasán —actual Irán—, c. 18 de mayo de 1,048 — ibídem, c. 4 de diciembre de 1,131) fue un matemático, astrónomo y poeta persa. 1​2​ Su nombre suele encontrarse también escrito de acuerdo con la transcripción inglesa, Omar Khayyam (pues en inglés no existe el sonido de la "j" castellana que sí existe en persa).

Allí y en la ciudad de Balj recibió una sólida educación en ciencias y filosofía. En el 1070 se trasladó a Samarcanda, donde el patrocinio del jurista Abú Taher le permitió completar su Tesis sobre Demostraciones de Álgebra y Comparación. Con ella logró gran reconocimiento y prestigio, hasta el punto de ser llamado por el sultán Malik Shah I, quien le encargó la construcción de un observatorio astronómico en Marv (actualmente Mary, en Turkmenistán), …, en colaboración con otros siete astrónomos y matemáticos,…” entrecomillados de es.wikipedia.org  

Bajo los auspicios del sultán …, realizó observaciones astronómicas para la reforma del calendario [musulmán], además de dirigir la construcción del observatorio de la ciudad de Isfahán. De nuevo en Nishapur, tras peregrinar a la Meca, se dedicó a la enseñanza y a la astrología. La fama de Khayyam en Occidente se debe fundamentalmente a …, los Rubaiyat, cuya autoría se le atribuye y que fueron versionados en 1,859 por el poeta británico Edward Fitzgerald.

Si en Occidente Omar Khayyam tan sólo es conocido como poeta, Oriente, en cambio, lo conoció casi exclusivamente durante toda la Edad Media como astrónomo, matemático y filósofo; en el ámbito de las matemáticas estudió las ecuaciones cúbicas proporcionando una solución geométrica para algunas de ellas, e intentó clasificar ecuaciones de diversos grados según el número de términos que aquéllas contuvieran. Sólo a partir de mediados del siglo XIX, desde que la traducción de Edward Fitzgerald de los Rubaiyat dio celebridad a su nombre en Europa y en América, empezó también a ser estudiado y admirado como poeta por el Oriente persa y árabe.

Pocos hechos de su vida se encuentran atestiguados históricamente. … La noticia de su amistad de adolescente con el futuro ministro seleúcida Nizam al-Mulk y con el futuro jefe de la secta de los asesinos Hasan ibn as-Sabbah [el Viejo de la Montaña] suscita serias dificultades de cronología. Pero es indudable que, en 1,047, el todavía joven científico fue invitado por el sultán Malik-Shah, juntamente con otros dos eruditos, a preparar una reforma del calendario persa, que terminó con la fijación de una nueva era, la era Gialali, denominación que procede del sobrenombre del sultán.

En 1,112, el compilador Nizami Arudi Samarquandi recuerda haber encontrado al maestro en Balkh y haber oído de él una profecía sobre su propia tumba, que él vio después cumplida en Nishapur, donde el sepulcro de Omar Khayyam, como el mismo poeta había predicho, estaba cubierto de pétalos de flores y a la sombra de un peral y de un melocotonero. Un pasaje recientemente descubierto del ilustre az-Zamakhshari (literato y teólogo fallecido en 1,143) atestigua una relación suya con Omar Khayyam, de la que se desprende la doctrina y la modestia del científico y poeta persa (otros en cambio lo habían descrito como intratable y soberbio) …

Rubaiyat es el nombre de una forma métrica (en singular, "rubai", que puede traducirse como "cuarteto"). Tal estrofa, formada por cuatro versos con el esquema de rima A-A-B-A, era extraña a la poesía árabe clásica, y fue usada sobre todo en la persa. Se encuentran cuartetos designados con el vocablo árabe "rubaiyat" desde los comienzos de la lírica persa, en el siglo X; los vemos después atribuidos a muchísimos poetas, y aun a hombres de ciencia, como Avicena;… Pero los Rubaiyat por antonomasia son los atribuidos a Omar Khayyam.

Algunos investigadores sostienen que Khayyam nunca hizo poesía y que los Rubaiyat se le han atribuido por su fama y erudición. Ciertamente, el número de poemas atribuidos a Omar Khayyam es excesivo (entre quinientos y un millar), y es probable que tan sólo alrededor de unos doscientos sean suyos. Estas breves composiciones tienen sus orígenes en la literatura persa preislámica, y suelen condensar en sus versos una descripción ambiental y un pensamiento. En [varios]  poemas de Khayyam, escritos con un magistral poder de síntesis, el poeta canta aparentemente a los goces del vino y el amor como refugio a la transitoriedad de la vida, mas bajo ello subyace una profunda y a menudo pesimista reflexión sobre la naturaleza del universo, el paso inexorable del tiempo y la relación del hombre con Dios.

La fisonomía del poeta que estos versos traslucen es inequívoca, orientada hacia un amable goce de las efímeras alegrías de la vida y hacia un íntimo y amargo escepticismo sobre las posibilidades del hombre para alcanzar las verdades supremas, estado de ánimo que continúa toda una tradición de poesía escéptica oriental que se remonta ya a Avicena (se sabe que Khayyam fue un apasionado estudioso de Avicena) y que es presentado con excepcional fuerza epigramática*, no sin una acentuada nota de intelectualismo. [*Epigrama: 2. m. Composición poética breve en que con precisión y agudeza se expresa un solo pensamiento principal, por lo común festivo o satírico. DEL]

Junto a la hondura con que se tratan temas metafísicos como la relación del hombre con Dios, la eternidad y la incertidumbre de la existencia humana, a través de concisas y tajantes sentencias, Khayyam realza la belleza y sensualidad del mundo material, la alegría de vivir, la naturaleza y los placeres. Sus versos son simbólicos y transmiten la sabiduría antigua con sencillez y voluptuosidad, a menudo con un irresistible hechizo o entre una aureola de misterio, y son estimados como uno de los más brillantes tributos del genio persa a la literatura universal.

Ampliaciones de ** https://es.wikipedia.org/wiki/Omar_Jayam y * https://www.wdl.org/es/item/7477/ Biblioteca Digital Mundial. Librería del Congreso.

LAS RECETAS DE LA ABUELA.
La Gastronomía de Irán o persa se puede considerar una mezcla de características y estilos culinarios provenientes de todas y cada una de sus provincias y regiones. Muy apreciado de la gastronomía de este país es el caviar conocido internacionalmente.

En la cocina iraní, que es muy sencilla, siempre hay pan, verduras frescas y agua. El arroz es un elemento imprescindible en los platos, así como la sal común, la pimienta y el zumaque (una especia suave). Existen diversas clases de pan; lo más natural es que se sirva toda la comida de una sola vez, sin un orden preestablecido, lo que sí es costumbre es comer primero los platos más fuertes y después los más ligeros.

La cocina iraní contiene varias recetas muy sofisticadas que emplean hierbas tales como la menta, la hierbabuena, el cilantro, etc. La especia más conocida en Irán es el zumaque que suele ser un acompañante de la mayoría de sus platos. En algunos platos de arroz iraníes se suelen incluir bayas en remojo de zereshk (agracejo).

En la cocina persa se preparan abundantes sopas cuyo contenido puede ser lentejas, fideos, yogur, con frutos secos, etc. Se conoce el Abgusht (también denominado dizí por el recipiente en que se prepara y sirve) se trata de un plato con marcado carácter nacional que consiste en un cocido con carne de cordero, chucrut y garbanzos y que se puede considerar un rito a la hora de servir, por terminar la elaboración el propio comensal con un mortero tras servirse. Las distintas regiones de Irán tienen sus particulares maneras de prepararlo y de esta forma se puede encontrar con alubias, berenjenas, con riñones de cordero fritos en aceite, etc.

ARROZ PERSA VEGANO.

Ingredientes: (1 ración)
1 vaso arroz Básmati.
Pasas al gusto. 
1 puerro.
Pimentón al gusto. 
Canela suficiente como para que dé al arroz un tono amarronado o al gusto.
Aceite de oliva.

Procedimiento:
1.-Opcionalmente, dejar el arroz en remojo la noche anterior.
2.-En una cacerola con aceite hervir el puerro durante unos minutos.
3.-Añadir el arroz lavado y freír durante unos minutos más.
4.-Añadir agua suficiente como para que cubra el arroz y hervir, removiendo de tanto en tanto.
5.-Cuando hierva, añadir las pasas, el pimentón y la canela, remover bien, cocer hasta que el arroz esté hecho. ¡Y a disfrutarlo!


DEL HOGAR Y ALGO MÁS.

ACEITUNAS. Beneficios, propiedades y valor nutricional.

No faltan en ningún aperitivo. Tampoco en muchas ensaladas. Las aceitunas de mesa son un buen alimento, aunque como, en muchos casos, deben consumirse con moderación.

La Fundación Española de la Nutrición (FEN) señala que las negras son más nutritivas que las verdes, porque han pasado más tiempo en el árbol y han acabado de madurar. El principal valor del fruto de los olivos es su elevado contenido en grasas monoinsaturadas (un 70%), consideradas necesarias o buenas que el organismo necesita.

Valor nutricional (por 100 gramos)
Calorías: 120 kcal; grasas totales: 12,5 g; colesterol: 0 mg; fibra: 4,8 g; sodio: 54 mg; Hidratos de carbono: 1 g; proteínas: 1,3 g.

El principal elemento graso de la aceituna es el ácido oleico, nutriente que ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares al reducir el colesterol LDL (‘malo’) y aumentar el HDL (‘bueno’). También sobresale por su contenido en fibra, que “cubre casi el 5% de los objetivos nutricionales recomendados; siendo además una fibra muy digestiva, que ejerce un leve efecto laxante”, indica la FEN.

En cuanto a las vitaminas, es interesante la presencia de vitamina A y E en las aceitunas, que ayudan a nutrir la piel. “Tanto la vitamina E como el ácido oleico, evitan la oxidación de las lipoproteínas (transportadoras del colesterol en la sangre) y de otras sustancias vinculadas con el desarrollo de ciertos tipos de cáncer”, recoge la FEN.

El mineral más destacado en este fruto es el sodio, debido al proceso de salazón a las que se someten para que puedan ser comestibles. El sodio ayuda a mantener el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula, está relacionado con la actividad nerviosa y muscular, también con la presión sanguínea. En este sentido, las personas hipertensas no deben abusar de las aceitunas.

En menor medida, también contienen calcio (básico para huesos y dientes) y hierro, por lo que resulta un buen refuerzo contra la anemia.

INFORMACIONES ÚTILES:
Cómo reconocer la enfermedad de Lyme. Las garrapatas son pequeños parásitos que pueden propagar la enfermedad de Lyme y otras afecciones graves. Los síntomas de la enfermedad son similares a la gripe y pueden incluir: Fiebre, Dolor de cabeza, Fatiga, Sarpullido. ¿Cómo reducir su riesgo de contraer la enfermedad de Lyme? Evite áreas donde se encuentran comúnmente las garrapatas. Si va a  acampar o salir de caminata este verano, use mangas largas y pantalones para evitar las picaduras de garrapatas. MedlinePlus


Hemorroides. Las hemorroides son venas hinchadas o inflamadas alrededor del ano o la parte inferior del recto. Son muy comunes. ¿Cuáles son sus síntomas y cómo se tratan? Conozca más sobre las hemorroides. MedlinePlus

Coronavirus: hallazgo en aguas de 5 países aumenta el misterio sobre su origen 24Horas.cl Investigadores de al menos cinco países, incluyendo Brasil, detectaron la presencia del nuevo coronavirus en muestras de aguas residuales recolectadas semanas o meses antes del primer caso registrado oficialmente en la ciudad china de Wuhan, ... Leer más

¿Sirven las alternativas naturales para la disfunción eréctil? ¿Sabía que algunos supuestos “suplementos nutricionales” o “dietéticos” que prometen mejorar el rendimiento sexual o aumentar la potencia sexual pueden contener fármacos ocultos u otros ingredientes no declarados y poner en riesgo su salud? Entérese en qué se debe fijar. MedlinePlus

POESÍA.

Dos Rubaiyat de Omar Khayyam. Versión de Ramón Vives Pastor:

12. ¿Podemos vivir sin pecar, oh infelices mortales?
¿qué corazón está limpio de maldad o malicia?
Mas si Dios me castiga a causa de mis males
tan malo como yo será el Dios que castiga.

Los siguientes textos han sido tomados de la obra «Rubaiyat» en la versión yuxtalineal* de Joaquín V. González, de la versión inglesa de Edward Fitzgerald. (Texto íntegro, de acuerdo con el original). *Yuxtalineal: 1. adj. Se dice de la traducción que acompaña a su original, o del cotejo de textos cuando se disponen a dos columnas de modo que se correspondan línea por línea para su comparación más cómoda. DEL. De ambos poemas, fuente e imagen: http://amediavoz.com/khayyam.htm#AYER,%20HOY,%20MA%C3%91ANA

28
En sueños, otra voz, que me repite, advierto:
-«La flor abrirá al beso de la nueva mañana»;
mas un rumor que pasa, me dice, ya despierto:
-«La flor que ayer abrió, dio su aroma y ha muerto».

PARA REFRESCAR.
Ennio Morricone. La Colección de Música de Cine 2.   Vídeo de 1h26m en HD. https://www.youtube.com/watch?v=6IwsZ90iA0k&pp=wgIECgIIAQ%3D%3D&feature=push-fr&attr_tag=WoAfT7e7H1qaqkGg%3A6

John Snow descubrió la propagación del coléra y se volvió el padre de la epidemiología El Universal En el siglo XIX, los doctores estaban perplejos. La razón: el cólera, una misteriosa enfermedad que estaba matando a millones de personas en todo el mundo. Nadie sabía cómo evitarlo hasta que un médico inglés, John Snow, comenzó a investigar el brote ... Leer más

1. Un niño pregunta a su papá: - Papá, papá, ¿en casa hay fantasmas? - No, hijo. - Sin embargo, Vladimir el jardinero dice que sí. - Nos vamos de casa. - ¿Por qué papá? - ¡Porque no tenemos jardinero!

2. Frankestein: Dos amigos: - Pues sí que era feo Albert Einstein. - Pues anda que su hermano Frank…

3. ¿Cuál es el colmo de un fantasma? - Dormir sin sábanas.
Fuente: chistes.yavendras.com

Mensaje de un lector: “Unknown ha dejado un nuevo comentario en su entrada "347. Cuento infantil.": “Gracias por todo el saber que nos brindan. Se les quiere.” La Editora agradece los comentarios y las críticas que nos permiten conocer lo que piensan los lectores sobre nuestro blog.

Próxima edición: 11 – 20 de agosto. 
                                            
El blog https://mangoconarrozdos.blogspot.com/ se hace sin ánimo de lucro. No percibimos ingresos por él. Sólo lo creamos para brindarle información y entretenimiento. Por razones de espacio algunos textos han sido resumidos. Si desea leer completo el tema, debe ir al vínculo del texto. Han sido preservados los datos esenciales. Salvo que se especifique lo contrario, las negritas, itálicas, y subrayados son de la Editora. El sentido de (…) y de… es indicar que se ha condensado el original. Los comentarios entre [] son de la Editora. Nuestros blogs son posibles por los servicios gratuitos de diferentes empresas internacionales de comunicación, los Alertas de Google, los boletines de Investigación y Ciencia y otros medios de información confiables. Gracias.
free counters